El Partido Aragonés (PAR) reivindicará, mediante la presentación de propuestas de resolución a los plenos de los ayuntamientos de El Grado y Barbastro, y del Consejo comarcal del Somontano, que se acuerde entre todas las partes interesadas la solución más adecuada a fin de que el tramo del río Cinca, situado inmediatamente aguas abajo de la presa de El Grado, cuente con el caudal de agua preciso, y que éste se mantenga, en aras a la regeneración natural y paisajística del cauce y a su posible aprovechamiento para usos lúdicos, deportivos, turísticos…
Según ha explicado Javier Betorz, portavoz municipal del PAR en Barbastro y diputado de la zona, «se trata de que las citadas instituciones hagan suya y respalden esta petición, reforzando las demandas de otros colectivos, como los pescadores de nuestra comarca. No sólo por el mandato de la normativa referida al denominado caudal ecológico, sino también por las perspectivas acerca del potencial paisajístico, deportivo, turístico (por ende, de desarrollo y empleo), ecológico… del río, se hace necesario armonizar todos los intereses, respetar un caudal ambiental y procurar su mantenimiento para la regeneración, mejora y utilización del citado tramo del río Cinca, en su caso con posteriores actuaciones».
El PAR quiere trasladar este acuerdo al ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, al consejero de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente del Gobierno de Aragón, y al presidente de la Confederación Hidrográfica del Ebro.
Betorz ha detallado que el tramo del río Cinca aguas abajo de la presa de El Grado y hasta su confluencia con otros ríos, especialmente el Ésera y el Vero, ha merecido atención y preocupación desde hace décadas por la habitual escasez de caudal, que en los últimos meses, por la severa sequía que padecen Aragón y España, aún ha disminuido y ha llegado a ser prácticamente inexistente, sin fluir. «La situación es preocupante porque la falta de agua y de aportación de sedimentos, a lo largo de años, han derivado en la degradación de la superficie del cauce y de la vegetación de ribera, en graves riesgos para la fauna y efectos negativos para el paisaje, entre otros. Además, supone el bloqueo de posibles iniciativas relacionadas con el aprovechamiento del agua o de la zona, por ejemplo de carácter turístico, y de prácticas habituales en particular las relativas a la pesca deportiva», apunta.
Desde el PAR son conscientes que la regulación del Cinca en los embalses de Mediano y El Grado, y del Ésera en Barasona, su régimen, y las diversas concesiones de agua para diferentes usos, como el regadío, abastecimiento o hidroeléctricos, condicionan estas circunstancias, ahora con mayor intensidad por la sequía que motiva requerimientos proporcionalmente crecientes. También valoran la dedicación sobre este asunto por parte de la administración competente, además de la prevista aprobación de un nuevo Plan Hidrológico del Ebro, que revisará los caudales ecológicos. «Sin embargo es preciso un entendimiento para afrontar ya las soluciones a los problemas y la creación de nuevas posibilidades en un amplio y valioso espacio de nuestra comarca, entre varios municipios y distintos atractivos, con todo lo que conlleva. Por todo esto, pedimos a las entidades locales y a la comarca que, en representación de los ciudadanos, se pronuncien, solicitando la intervención y un acuerdo para resolver esta cuestión en el plazo más breve posible», señalan.




