El piso que ocupaban las Hermanas de Santa Ana en la cuarta planta del edificio antiguo de la residencia de ancianos Riosol va a permitir la ganancia de 17 plazas de asistidos o semiválidos. El Ayuntamiento invertirá 270.000 euros (cabe la llegada de alguna subvención) y la previsión es ejecutar la obras de acondicionamiento en verano y disponer de las plazas en otoño.
Esta mañana han explicado el proyecto la alcaldesa, Rosa María Lanau, el concejal de Urbanismo, Raúl Castanera, y la presidenta del Patronato de Riosol, Mari Paz Alquézar. La primera ha indicado que la sala cumplirá la rigurosa normativa de seguridad de este tipo de edificios (anchura de pasillos, iluminación, escalera de evacuación…) y ha mostrado su satisfacción por la “ampliación” de la residencia en tiempos complicados.
“El año pasado ganamos 6 plazas gracias a la adaptación de un baño geriátrico sin uso, y ahora conseguimos 13 habitaciones y un total de 17 camas. Creo que es un buen balance en el apartado de la atención a la tercera edad. El descenso de la lista de espera será notable”, ha comentado.
Alquézar ha indicado que las plazas de asistidos son las más demandadas: “Estas 17 se sumarán a las 50 del módulo que inauguramos en 2002 con el alcalde Nicolás Fortuño. En la actualidad, la capacidad de Riosol es de 131 plazas y la lista de espera oscila entre 50 y 55, y años atrás estaba sobre 70. Estamos ilusionados con esta obra”.
Castanera ha dicho que el Ayuntamiento va a solicitar a la Consejería de Ordenación del Territorio del Gobierno de Aragón una subvención a cuenta de los fondos Feder, y ha asegurado que, en cualquier caso, “la obra se hará porque el Ayuntamiento dispone de fondos propios”.
El mobiliario no está incluido en el presupuesto de 270.000 euros. El espacio resulta de sumar las habitaciones de las hermanas y el antiguo comedor de los residentes. La licitación pública no tardará. Los tres ediles han valorado la ganancia de plazas y la previsible creación de algunos puestos de trabajo.



