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«Terminó», podríamos decir. Pero a buen seguro nos equivocaríamos, ya que esta edición del Polifonik por lo menos perdurará en el recuerdo de los asistentes durante una buena temporada.El festival, que ha conseguido asentarse en la escena indie nacional y ser un claro referente de la música en Aragón, hizo disfrutar durante tres días a todos aquellos que se acercaron al recinto ferial durante esta Semana Santa, entre los asistentes, además del público local, encontrábamos gente de Teruel, de Pamplona, diferentes puntos de Cataluña, incluso público llegado desde Irlanda.
Comenzó el Polifonik el jueves, con un cartel en el que la presencia femenina fue masiva. Cortaron la cinta Los Seis Días, una de las novedades más frescas del pop nacional. Les siguió Zahara, que fue la representación de la nueva ola folk que recorre el país y a continuación la ya denominada «PJ Harvey nacional» Maika Makovski hasta llegar a Triangulo de Amor Bizarro presentando el disco «Año Santo» que ha acaparado múltiples reconocimientos en las diferentes listas recopilatorias del 2010.
Thugs Ladies Djs se encargaron de que la noche más femenina no decayera un ápice.
Viernes.
El Viernes Santo inició con la presencia en el escenario de Domador, el grupo oscense presentó los temas de «Teóricamente imperfecta» donde el viraje al electropop experimental se ha hecho totalmente palpable. No decepcionaron y su divertido directo hizo que se escucharan comentarios del tono «por primera vez en un festival, el cabeza de cartel actúa primero». Muy recomendable seguir a Domador, y no perderse sus videos tan originales como ingeniosos.
Aqeel & Mental People (AAMP),el nuevo proyecto de Glen Anthony Henry salió a escena tras ellos, con un directo contundente y arropado con un potente conjunto de músicos, sonaron a rock de primera fila.
A continuación, llegó el turno a la presencia internacional del festival, los irlandeses Delorentos, con sonido y puesta en escena perfectos, saben a gran banda, con un estilo que evoca a los grupos de estadio mas importantes. Su repertorio se fue desgranando con temas rockeros y alguna balada, hasta llegar a su tema estrella, con unos toques más electro, «Secret» puso al recinto en un éxtasis de saltos que continuaba en el escenario.
La noche se encendía y se preparaba para el plato fuerte. A escena We Are Standard.
No decepcionaron a nadie. A los pocos minutos el baile se había apoderado de todas las almas que encandiladas por el dance rock de los vizcaínos no desfallecieron ni un instante. El perfecto directo al que nos tienen acostumbrados junto con el carismático cantante Deu Txakartegi no dieron tregua. Sonaron todos sus éxitos, «Don´t give up», «The last time», «The first girl who got a kiss without a please» incluso algunos temas de los primeros Standard y un bis más que deseado con «On the floor» que hizo que el concierto terminara en su punto mas álgido. Gran triunfo sin paliativos de los WAS.
Siguió la noche con la sesión de Telephunken djs, que comenzaron con un «Come Together» coreado. Sus remezclas más funk, y los toques latinos que han incluido en su último trabajo permitieron que el baile se prolongara hasta el cierre.
Sábado.
Llegó el sábado, el último de los días del festival. Comenzaron Limnopolar, el grupo zaragozano, que cada vez son más realidad y menos promesa dieron paso a Gentle Music Men, los de Vilanova solventaron un pequeño problema de sonido en el inicio para ir a más en su actuación, donde sonaron los temas deliciosos de su último trabajo, sus «Cuentos modernos»calaron de la mano de un Dani Poveda muy bien arropado.
La noche seguía entre catalanes y daban paso a la gran atracción de la noche, Standstill, premiados recientemente en los premios Enderrock, con su «Adelante Bonaparte» como mejor disco en lengua no catalana.
Standstill mostraron el que probablemente sea uno de los mejores directos del momento en el país. Hicieron las delicias de los más fans que se arremolinaban en las primeras filas, y de aquellos más alejados que se fueron contagiando de la atmósfera propia con la que dotan a sus explosivas actuaciones, que a la vez hipnotizan y conmueven. Sonaron perfectos y dejaron claro por qué son una de las sensaciones de la música nacional.
Los ritmos bailables se apoderaron de la noche con The Pinker Tones, con un pop dance que en «Modular» alcanza cotas altas.
Cerraba la noche y el festival DJ Maadraassoo, uno de los referentes actuales del pop rock y la electrónica, que como siempre en sus sets combinó con gran maestría los últimos hits como «Toro» con los grandes clásicos, como «Pesadilla en el parque de atracciones». No permitió que dejara de bailar el respetable que no quería llegase el final.
Un cierre de lujo para una edición de lujo, donde destacó la maravillosa organización, unido a la simpatía y amabilidad del personal que trabaja en el mismo, el buen trabajo de los dj´s de transición (DJ Balac, DJ Der, y Cuquín DJ) y el gran ambiente que reinó durante los tres días.
A todos ellos enhorabuena. Al resto, ya nos queda menos para la siguiente edición. Buen consuelo.




