El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Somontano recibió ayer la importante visita del equipo de cata de la Guía Peñín de los Vinos de España, la considerada como Biblia de la enología mundial, que está de recorriendo las denominaciones de origen aragonesas para elaborar la edición de 2013.
En la sede de la D.O. Somontano los prescriptores Javier Luengo y Pablo Vencilla cataron alrededor de 180 vinos tintos, blancos, rosados, jóvenes, crianzas, reservas, elaboraciones especiales y espumosos aportados por las 32 bodegas de la denominación.
La Ruta que estos catadores están llevando por las denominaciones de España se prolongará hasta finales de julio, momento en el que todo el equipo de la Guía Peñín se centrará en dar los últimos retoques para que la Guía Peñín de los Vinos de España esté en el mercado a finales de octubre.
En las distintas ediciones de la Guía siempre se ha valorado la calidad de los vinos Somontano con notas muy altas. Hacer un pronóstico sería aventurarse mucho pero los catadores se van de Somontano con la sensación de que la denominación altoaragonesa mantiene el prestigio adquirido en sus 25 años de vida como zona donde se elaboran vino de gran calidad.
Para el periodista y catador de Peñín Javier Luengo la D.O. Somontano «es una denominación muy cohesionada con una fortaleza en su unidad y que le da una capacidad de hacer ruido de puertas a fuera enorme. Además se acompaña con una calidad media alta en sus vinos». Su éxito lo justifica por ser «una D.O. muy unida en la que los pequeños productores han seguido a los grandes y se han apoyado en ellos para promocionar sus vinos. La evolución que ha tenido es muy positiva y está posicionando sus vinos dentro de su imagen de marca. A nivel de cata sí que encontramos coherencia entre la imagen Somontano y sus vinos».
Entrando en detalle, sobre los tintos los catadores ha notado una cosecha de 2011 «más madura que la de 2010, aunque no tanta frescura y frutuosidad. En crianza la cosecha de 2010 es muy fresca y equilibrada y en 2009 hay muy buenos tintos sobre todo en variedad syrah, algo que nos ha sorprendido porque no es una variedad referente en la D.O. En líneas generales los tintos los hemos encontrado muy agradables y los años más positivos son los de 2010, 2009 y 2007».
La sorpresa de esta cata la han aportado los vinos blancos que a juicio de los catadores constituyen una sensación nacional. «La parte más fuerte de la D.O. Somontano son los blancos, que están lejos de la frescura y acidez de los vinos atlánticos. Son vinos de otro estilo, muy originales que consiguen con chardonnay y gewürztraminer un punto golosidad y huntuosidad en boca.
A pesar de que sea un año más cálido siguen manteniendo su línea ascendente», explica Luengo.
Y de los rosados, destaca «su cuerpo y estructura que los hacen diferentes a los frescos de otras denominaciones».





