El Cinca Medio fue un territorio de tolerancia y de referencia para los judíos de Aragón durante el siglo XIV y XV. Un territorio en el que destacaron las aljamas de Monzón, con alrededor de 600 judíos (aproximadamente un 20% de la población de la época) y de Alcolea de Cinca, que llegó a ser más importantes que otras aljamas de ciudades de mayor tamaño como Barbastro y que contó con escuela y tribunal. Así lo expresó ayer el apasionado especialista en temas hebraicos Francisco Andrés Lascorz, profesor universitario nacido en Monzón y embajador de la ciudad dentro del mundo judío, en la presentación de su tercer libro que versa sobre la vida cotidiana de las juderías de las comarcas mediocinqueña.

Con anterioridad Lascorz escribió, con la colaboración del Ayuntamiento y de la Comarca, dos volúmenes dedicados a la judería de Monzón que le han dado fama mundial entre la diáspora judía sefardí (judíos expulsados de España en 1492). En ‘La aljama de Monzón, la olvidada’ y ‘La aljama de Monzón, la recordada’, Lascorz descubría el rico pasado judío de las riberas del Cinca. Ambos libros llamaron la atención de los judíos diseminados por el mundo y que llevan el apellido Monzón. Los libros se presentaron en Israel y en EE.UU. y contribuyeron a que muchos judíos del extranjero viajarán hasta Monzón para descubrir sus raíces.
Un fenómeno similar se espera que ocurra con este nuevo volumen que lleva por título ‘La vida cotidiana en las juderías de la comarca del Cinca Medio’ y en el que el profesor, ayudado por expertos judíos en hebreo medieval, ha traducido y contextualizado los ‘responsa’ o sentencias del rabino de Monzón Yishaq Bar Seset, cuya tolerancia lo aleja de las radicales posturas ultraortodoxas.
Estos documentos, junto a otros de varios rabinos de diferentes juderías europeas y del norte de África, se recopilaron en un libro publicado en Israel a comienzos del siglo XX. El profesor Lascorz dio con ellos y decidió estudiarlos para descubrir cómo era la vida cotidiana de los judíos de la época. «Este trabajo intenta deshacer tópicos como el que los judíos eran ricos y usureros, y habla de la vida real. De la relación entre padres e hijos, vecinos, suegros, nueras, herencias, relaciones familiares», explica el investigador. Dieciséis documentos hacen referencia a la judería de Monzón y catorce a la de Alcolea de Cinca. En ellos se abordan cuestiones tan actuales como un caso de corrupción de un judío que soborna a un noble cristiano local para no tener que pagar el tributo a la judería, o el caso de un judío que se separa de su mujer y al cabo de una semana se arrepiente y quiere volver, la custodia del patrimonio de un hijo fallecido, o herencias. Todas estas cuestiones las resuelve el rabino Bar Seset sentando jurisprudencia ya que según explica Lascorz sus decisiones valdrían para resolver los problemas cotidianos de los judíos actuales.
El autor ha optado por realizar una obra divulgativa de lectura fácil para personas no familiarizadas con la cultura hebrea. Y pensada para dar a conocer al mundo conocer el «importante patrimonio judío de esta comarca» (el libro se presentará en Nueva York y en Israel). En este sentido, Lascorz aboga por potenciar el turismo judío: «Tengo una visión empresarial de la cultura. Escribir un libro está muy bien pero hay que darle un uso y traer a gente que venga a hacer turismo y crear empresas».




