«Por fin podemos decir que tenemos un río vivo». Así se expresaba ayer el pescador barbastrense José María Simón tras comprobar sobre el terreno que después de un largo periodo de reivindicación el río Cinca volvía a tener un caudal ecológico.
La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) aprobó el 30 de septiembre la concesión de los caudales ecológicos para los ríos Ésera y Cinca en la provincia de Huesca. Sin embargo éste último no se ha hecho efectivo hasta la medianoche del martes.
La empresa montisonense Hidro – Nitro Española, que tiene una presa aguas abajo del pantano de El Grado, incumplía esta decisión al hacer acopio de agua y no permitir el caudal ecológico en el tramo comprendido a partir de la denominada presa de El Ciego (aproximadamente a la altura del puente de las Pilas).
La CHE anunciaba en nota de prensa este fin de semana que había incoado un expediente sancionador contra la empresa Hidro-Nitro Española, S.A. (HNE) por el incumplimiento de los caudales ecológicos del río Ésera y el río Cinca
Además, advertía a la empresa que se puede incurrir en incumplimiento de las cláusulas de la concesión otorgada y que se iba a formalizar un nuevo requerimiento que podría conllevar la retirada de ese derecho de explotación de agua.
La respuesta por parte de HNE ha sido inmediata. En la madrugada del lunes al martes la empresa montisonense soltaba agua de su presa en El Grado permitiendo así que el caudal ecológico del Cinca bañara los pueblos del Somontano hasta su confluencia con Monzón.
Las mediciones de la CHE en el tramo del puente de las Pilas daban ayer 3,4 metros cúbicos. Desde la central de El Ciego manaba alrededor de 3.000 litros por segundo, frente a los 700 que se venían filtrando hasta la fecha.
Con esta cantidad de agua, el río recupera una fisonomía que tenía al menos hace quince años, como recuerdan desde la asociación de caza y pesca barbastrense que ayer emitió un comunicado de satisfacción agradeciendo las gestiones realizadas al concejal y diputado Javier Betorz ante la CHE, y a su presidente Xavier de Pedro.
«Es un gran día para los pescadores y para los que amamos la naturaleza. Las leyes están para cumplirlas y durante 40 años hemos tenido un río seco», señalaba el pescador Simón, que ayer fue testigo del caudal ecológico en el Cinca junto al concejal barbastrense y diputado Betorz que lo acompañó. Éste se mostraba «satisfecho por ver un río que empieza a estar vivo después de 40 años de demanda. El agua es vida y el Consejo del Agua ha armonizado todos los usos, el de los regantes, las empresas, los pescadores y los ciudadanos, cumpliendo una directiva marco europea».
Más crítico era el alcalde de El Grado, Javier Puyal, que exigía que el mismo celo para garantizar el caudal ecológico entre el pantano y la piscifactoría. «Nos gustaría que se pudiera aprovechar el río para que se pudiera pescar y que baje agua porque por donde pasa un río siempre hay riqueza», afirmaba.

