La compañía aseguradora del SALUD del Gobierno de Aragón, Zurich, ha pagado una indemnización de 582.000 euros a los padres de la niña montisonense Judith por cinco negligencias médicas al nacer y que le ocasionaron una parálisis cerebral que le condiciona su desarrollo y su movilidad.
El Juzgado de Primera Instancia nº 3 de Madrid ya dio la razón a este matrimonio en septiembre de 2013, pero la compañía aseguradora Zurich, que representa los intereses del Hospital de Barbastro donde nació Judith Morer Julián hace cuatro años, presentó un recurso de apelación ante la Audiencia Provincial de Madrid. La Audiencia desestimaba este recurso recientemente y la compañía aseguradora declinaban seguir recurriendo hasta el Tribunal Superior.
La sentencia por lo tanto se hace firme y fija una indemnización de 582.000 euros de 571.000 para la niña y otra de 11.000 para la madre, al considerar que también fue atendida de forma negligente en el parto de su hija. Un 25 % de esta indemnización irá para pagar los gastos del letrado y del perito médico.
La indemnización es inferior a la que reclamaba la familia montisonense. Buena parte de la cantidad irá destinada a la casa adaptada donde podrá vivir Judith, así como a costear el gasto de las terapias y contempla las necesidades presentes y futuras de la niña. Judith acaba de cumplir cuatro años y toda su vida transcurre entre el hogar de sus padres y el de sus abuelos, puntualmente en la ludoteca para que se relacione con otros niños, así como en la consulta médica en Zaragoza y en un centro especializado en Madrid. Los gastos de este joven matrimonio con Judith son elevados ya que además de lo que cuesta la terapia, deben comprar trajes especiales para mejorar su postura, y alimentos exclusivos ya que los problemas en el parto devinieron en que la pequeña Judith sea intolerante a diversos productos alimenticios. El último gasto ha sido adquirir una silla de ruedas
Los padres recibieron la noticia el pasado jueves con un sentimiento «agridulce», como explicaba ayer su madre Beatriz. «Por un lado te dan la razón pero por otro esta cantidad no va a cubrir todas las necesidades de Judith que requerirá una casa adaptada, una furgoneta, muchas terapias, operaciones que no entran por la seguridad social y el día de mañana cuando nosotros faltemos necesitará a alguien que la cuide. Pero es un colchón saber que Judith va a tener ciertas cosas que necesita y que de no haber ganado no podríamos haberle dado», señala su madre.
Judith nacía con una falta de oxígeno que le han devenido en una parálisis cerebral. Sus padres pidieron explicaciones al centro sanitario barbastrense desde donde les aseguraron que el protocolo asistencial en el parto fue el correcto. La respuesta no satisfizo a esta joven pareja que decidieron recurrir a un abogado para exponerle el caso y tras examinar el asunto se interpuso una demanda contra la compañía aseguradora del Hospital de Barbastro por posibles cinco negligencias.
En estos momentos Judith ha sufrido «un parón en su evolución porque duerme mal por su lesión cerebral y eso le provoca que esté nerviosa. Donde sí que vemos que ha evolucionado ha sido en el plano cognitivo, entiende, ve y se comunica más», explica su madre.
El caso de Judith ha calado en la sociedad montisonense y en la de las poblaciones vecinas que se han volcado en todo este tipo en diversas muestras solidarias. Una de las más conocidas ha sido la recogida de tapones de plástico para costear los gastos que precisa la pequeña Judith. Esta acción ha sido ya paralizada por los padres, quienes ayer querían agradecer el cariño y la solidaridad mostrado por sus vecinos.


