El pasado día 15 una patrulla de Tráfico de la Guardia Civil de Fraga, cuando realizaba servicio de vigilancia de transportes en la carretera N-II, en término municipal de Candasnos, detectó en una furgoneta que transportaba en su interior gran cantidad de pescado congelado sin documentación que amparase el transporte.
Por la patrulla de tráfico se procedió a dar aviso al Seprona de la Guardia Civil de Fraga (PAPRONA), dado que se encuentra en ejecución la Operación SILURO, para la localización y detección de personas y grupos organizados que se dedican a la pesca ilegal y masiva de peces, en algunos casos para su posterior venta en países de la Europa del Este.
El pescado sobre unos 1000 kgs, principalmente ejemplares de Lucioperca, Bass y Siluro, que supuestamente había sido extraído del pantano de Mequinenza, y posteriormente eviscerado y congelado, siendo trasladado en ese momento con dirección a Rumania para su venta con ocasión de las fiestas navideñas.
Por lo relatado anteriormente se solicitó apoyo de los servicios sanitarios en materia de calidad alimentaria de la DGA, que decretaron que no era apto para el consumo humano, por lo que se ordenó su retirada y destrucción en un centro autorizado de la totalidad del pescado.
Por tales hechos se realizaron varias denuncias en materia de pesca, sanidad y calidad alimentaria, encausando a una empresa Húngara como supuesta responsable.
El Seprona de la Guardia Civil se encuentra investigando si estos hechos pueden tener relación con las últimas detenciones llevadas a cabo por la Guardia Civil en esta materia en provincia de Zaragoza.

