Desde que apareció a principios de año este virus está haciendo que nos comportemos como si fuésemos enfermos graves.
En una enfermedad grave aparecen las distintas fases psicológicas del enfermo:
La primera fase es LA NEGACIÓN, el enfermo no se la quiere creer, lo mismo pasó con los Gobiernos que no le dieron importancia, igual que el Doctor Simón cuando declaró que con una rebequita ya era suficiente…(se harán películas de este señor).
Luego viene la fase de LA IRA o el enfado, el paciente se pregunta «porqué yo» y lo mismo la gente cuando se la confinó y tuvo que adaptarse a esta nueva vida , no sin críticas a la nula actuación y carencias del Gobierno.
Siguiente: la fase de LA NEGOCIACIÓN los pacientes llegan a soluciones personales con la vida, y nuestros diferentes Gobiernos negocian para los cierres de ciudades …
Luego la fase de LA DEPRESIÓN , en esta fase el paciente llora por él mismo, y en el caso de la pandemia será una depresión económica sin precedentes.
Por último la fase de LA ACEPTACION, ya la enfermedad se acepta como algo propio de tu vida, y en el caso de la epidemia no me atrevo a aventurarme como viviremos la nueva realidad económica que nos dejará, dependerá mucho de lo dura que sea la depresión, pero algo me dice que no estamos poniendo las soluciones y anticipándonos a lo que nos va a venir, creo que este gobierno va a seguir a remolque de los acontecimientos .
Igual que aquellos locos que se encontraron una escopeta y creyeron que eran unos prismáticos, uno miró por el caño y el otro disparó, y cuando le vio la cara le dijo: «no me mires así que yo también me he asustado».
Pues bien, algo me dice que el Gobierno con los nuevos acontecimientos va camino de ocurrirle lo mismo, y quedársele la misma cara de susto, lo malo que en este caso las víctimas seremos los ciudadanos.




