Ronda Somontano.- La Federación de Atletismo le ha elegido el mejor atleta aragonés de todos los tiempos. ¿Quién se lo iba a decir a aquel niño de 10 años que empezó a correr en el cross de Albelda?
Eliseo Martín.– Coincidiendo con este premio echas la vista atrás y ves el camino tan largo que he labrado y tan provechoso de cara a estar muchos años en la elite. Es complicado llegar a la elite pero más mantenerte tantos años. Y luego también recuerdas un logro como el de Paris, con la medalla, y que da un colofón a once años en la elite. Me siento muy orgulloso de mi carrera.
R.S..– Medalla de bronce en el Mundial de París, tres Olimpiadas, campeonatos de España y de Europa de 3.000 obstáculos y cross, 36 veces internacional, … ¿Con qué se queda?
E.M.- He tocado desde el 1.500 al maratón. Reseñó haber estado consecutivamente en cinco Mundiales, que fueron espectaculares, y que dice mucho de la amplitud de mi carrera deportiva. En Sidney disfrute de la magia de una Olimpiada. Pero por supuesto me quedo con los Mundiales que se me daban mejor que los Europeos.
R.S.– Hace poco años anunciaba que colgaba las botas de la pista y que iba a practicar maratón. Ahora ha pasado al medio maratón y también al duatlón y al triatlón. ¿Eliseo no tiene limite?
E.M.– La filosofía es buscar motivación para seguir entrenando a un buen nivel. En las épocas del año donde no hay competiciones atléticas para mantenerme activo y motivado me he metido en otros deportes como coger la bicicleta para hacer algo diferente e introducirme en un grupo de entreno. Con ello llego a buen nivel a mis objetivos como el Campeonato de España de Medio Maratón en enero. También me he propuesto ir al Campeonato de España de duatlón y si puedo al Mundial que cae en Aviles. A mi edad es imprescindible mantenerse una regularidad de entreno y no hacer parones grandes que hace que baje tu nivel de rendimiento.
R.S.– Osea ¿que tiene mecha para largo?
E.M.– Eso espero. Cuando tienes esta edad vas disfrutando día a día enlazando entrenos, sin la presión de antes en la que te esperaba una cita de gran calibre a la que no podías fallar. Ahora disfruto mucho más en la preparación y ese es el secreto para seguir disfrutando del deporte a un buen nivel.
R.S.- Hace dos semanas quedaba el 17 en el Cross Internacional de Soria. El domingo vencía en su casa de forma fácil en el popular Cross de Santa Bárbara. A tus 42 años ¿dónde está su elixir de la juventud que le hace correr a ese nivel?
E.M.– Hay dos secretos claros: uno la motivación y sobre todo el cuidarte mucho. Si estás motivado consigues entrenar a un buen nivel. La gente que me rodea sabe que me cuido mucho en la alimentación, la recuperación, los masajes y los estiramientos. El entrenamiento te machaca mucho, pero si consigues cuidarte estás en un gran nivel y lo bajarás más lentamente que otros atletas de elite.
R.S.- ¿También habrá tenido que ver el formar parte del Centro Atlético Monzón?
E.M.- Por supuesto. Aquí se cuida mucho que los atletas tengan todo en la mano; que los jóvenes tengan su proyección, que no les falta de nada y tengan a su gente alrededor motivándolos. Eso es lo que ha habido en mi carrera deportiva, siempre un trato muy familiar. Aquí hay una cercanía entre directivos, padres, entrenadores y eso crea un equipo muy compacto.
R.S.- ¿Un clima que traslada a familia ya que sus dos niños también corren?
E.M.– No soy un padre exigente. Si mi hijo de 7 años corre crosses y duatlones es porque le gusta y el mismo lo demanda y mi hija tiene 4 años pero tiene la misma inquietud. Corren de forma natural. Los niños por sí solos deben demandar hacer deportes y correr en las competiciones de la zona. Es un reflejo del trabajo que hacemos los de arriba de captación y de ser una referencia. Ven el deporte de forma natural y creo que es ejemplo de mi hijo y de muchos más que llenan las pistas. Ese es el efecto de Monzón que consigue sacar tantos deportistas de elite.





