Como comentamos en el número anterior, durante las fiestas mayores de septiembre de 1934 pudo visitarse en Barbastro una de las exposiciones circulantes de pintura del Museo del Pueblo. Era un proyecto puesto en funcionamiento por el Servicio de Misiones Pedagógicas, dependiente del Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes.

Coro y Teatro del Pueblo
El Teatro Ambulante o Teatro del Pueblo, dirigido por Alejandro Casona, tenía que ser “elemental, ambulante, de fácil montaje, sobrio de fondos y de ropajes, ya que a menudo se representaba al aire libre”, el desplazamiento se hacía en autobuses de línea y los actores eran aficionados, que representaban obras de Juan del Encina, Lope de Rueda, Cervantes o Calderón de la Barca. El Coro, que dirigía el investigador y compositor Eduardo Martínez Torner, se organizó a la vez que el teatro, pero algunos vecinos lo consideraron como «actividad propagandística de intelectuales y rojos, tendente a malear al pueblo«.
Provincia de Huesca
Las MP en la provincia de Huesca contaban con Modesto Medina, que era inspector en Madrid, Miguel Sánchez de Castro, regente de la Escuela Aneja de la Normal, y Ramiro Solans, que era inspector. A la provincia le correspondieron 118 bibliotecas, apareciendo el listado de los libros en el Boletín de Educación nº 1, de junio de 1934, editado por la Inspección Educativa de la provincia de Huesca, que constaba de 268 libros, con temas como: Patria, ciudadanía, Hispanidad, obra cervantina, cuentos, novelas, ciencia o descubrimientos.
En el listado aparecen dos autores aragoneses, Pedro Arnal Cavero, con Lecturas estimulantes y Miguel Sánchez de Castro, con El medio en la escuela. En 1934 los cuadros del Museo del Pueblo serían expuestos en Barbastro, Benabarre, Tamarite de Litera y Sariñena. En Benabarre, además, se impartió un curso de formación de una semana para maestros y hubo cine y audiciones musicales. La Misión en la Fueva se desarrolló en julio del mismo año, recorriendo Palo, Formigales, Morillo de Monclús, Buetas, Tierrantona, Rañín, Charo y Arro. Posteriormente, en 1935 hubo Misión en Nocito con cine y en 1936 tuvo lugar la última Misión entre el 6-VI y el 7-VII en Ayerbe, con cine y música, finalizando doce días antes del comienzo de la guerra.
Misiones Pedagógicas en Barbastro
La primera noticia la publicó el Diario de Huesca el 2-IX-1934: “El Patronato de Misiones Pedagógicas de Madrid ha enviado a nuestra provincia el Museo del Pueblo, que recorrerá las poblaciones de Barbastro, Benabarre, Tamarite y Sariñena, permaneciendo en cada localidad una semana. El Museo consta de 14 copias del Museo del Prado, en el local en el que se exhiban se darán diariamente conferencias ilustradas con proyecciones, explicando las obras del Museo y haciendo síntesis de Historia, cultura y costumbres de España. La entrada será pública y gratuita y hoy saldrá el Museo dirección Barbastro, localidad por donde empieza la exhibición”. Era habitual hacer coincidir las Misiones con las fiestas de las localidades, que fue el caso de Barbastro.

El programa de fiestas lo publicó El Cruzado Aragonés de 1-IX-1934, comenzaban el día 4 con el reparto en la Casa Consistorial de bonos de pan para los pobres; a las 12 h. habría un pasacalles con la comparsa de “enanos y gigantes” acompañada por la banda de música del Batallón de Montaña nº 6; a las 16’30 h. tendría lugar la Fiesta del Chico en la Plaza del Mercado con cucañas, carreras y otras actividades, y por la noche un baile en la Plaza de la Candelera. El resto de los días comenzaban las actividades a las 7 h. con una diana de cornetas y tambores, y al medio día el pasacalles con la comparsa de gigantes y enanos.
El día 5 por la tarde habría una carrera ciclista y globos grotescos, y por la noche fuegos artificiales.
El día 6 tendría lugar un concierto en la Plaza del Mercado; a las 17 h. el desencajonamiento de 6 toros de la ganadería de Feliz de Urcola y a las 22 h. una verbena en la carretera de Graus, tras la cual se quemaría una colección de fuegos.
El día 7 volvería a salir la “alegre comparsa de gigantes y cabezudos”, posteriormente, a las 17 h. en la plaza de toros se celebraría una “monumental fiesta de jota” con el cuadro Alma Aragonesa dirigido por José Esteso y a las 22 h. una verbena en la Plaza Guisar, tras la cual se quemaría un “sorprendente castillo de fuegos y la quema de un vistoso y atronador volcán”.
El día 8, día de la Virgen, actuaría de nuevo en el Teatro Principal Alma Aragonesa y a las 16 h. se celebraría la corrida de toros, que sería un mano a mano de los hermanos Bienvenida, posteriormente, a las 22 h. habría un concierto en el Coso y la quema de una original traca. Y como el día 9 era domingo, siguieron las fiestas con un concierto a las 11’30 h. de la banda del Batallón de Montaña en la esquina de la calle Costa; a las 16 h. actuarían en la plaza de toros Los de Aragón, Charlots zaragozanos y Señoritas toreras, a las 22 h. un concierto-baile en el Coso y una retreta como fin de fiestas.
Una nota informaba, que en el Gran Coliseo se proyectarían “películas de renombre”, en el Teatro Principal actuarían la Orquesta Planas, la Compañía de comedias Herrero-Bardén y las Hermanas Gómez, mientras que las sociedades de recreo tendrían bailes todas las tardes y noches. “El Paseo del Coso aparecerá espléndidamente iluminado, mientras que las empresas de ferrocarril y autobuses pondrían tarifas económicas, y las ferias de ganados y artículos se ubicarían en los lugares habituales”, pero nada se publicó sobre la llegada del Museo del Pueblo, ni siquiera en el programa oficial de fiestas, que no dejaba de ser una actividad totalmente novedosa para los vecinos.

El Museo del Pueblo permaneció en Barbastro entre el 2 y el 7-IX-1934, con 14 copias de cuadros de Berruguete, Sánchez Coello, El Greco, Ribera, Velázquez, Zurbarán, Murillo y Goya, aunque no se sabe dónde se expusieron, en las Escuelas Nacionales, en el Ayuntamiento o en algún otro sitio, porque el Instituto de Segunda Enseñanza estaba en obras. En la exposición se dieron conferencias sobre las obras expuestas y otros temas, siendo la entrada gratuita. Fue un atractivo muy especial para aquellas fiestas, que no tenían la cantidad de actividades de las actuales. Una vez finalizada la exposición, el Museo siguió su camino, pasando por Benabarre, Tamarite y Sariñena.
Pero Barbastro ya se había beneficiado anteriormente de aquel aporte cultural del Gobierno, porque según comenta Víctor Juan, Director del Museo Pedagógico de Aragón, en la presentación del libro Transformar el mundo desde la escuela con palabras. Los cuadernos freinetianos de Barbastro durante la II República: “Cuando el auto de transportes que realizaba el trayecto Barcelona-Barbastro dejó en la escuela la imprenta, los niños supieron que nunca olvidarían aquel día y escribieron en la primera página de Chicos: «La fecha de hoy, 1 de junio de 1933, será célebre en la historia de nuestra escuela dirigida por D. José Bonet. Grandes eran nuestros deseos de ver nuestros pensamientos en caracteres impresos». Los textos escritos por los niños de Barbastro son una evidencia del poder emancipador de la palabra, una muestra de cómo las palabras nos permiten apropiarnos del mundo, contarnos y explicarnos, desear, recordar y soñar. Y hoy más que nunca, en nuestra sociedad mediática, la palabra es un instrumento imprescindible.”. Se trataba de la aplicación de las técnicas de Freinet
Final de las Misiones Pedagógicas

Durante la guerra civil continuaron funcionando desde Valencia, pero desaparecieron al final de la contienda, acabando una experiencia cultural única. El Museo Circulante o Museo del Pueblo ha sido considerado como el proyecto de mayor alcance y repercusión de cuántos se han dedicado a difundir el arte y el patrimonio en el medio rural en la historia de España, que llegó de mano de la República y de una serie de personas dispuestas a compartir sus conocimientos y del que se benefició Barbastro, con los libros que recibió en 1932 y la exposición de cuadros en 1934 de los pintores españoles más grandes que ha tenido España.



