
Los siete módulos que el Departamento de Sanidad habilitó para ampliar el Centro de Salud de Barbastro entraron en servicio la pasada semana. Se trata de tres consultas, una sala de espera y aseos por los que la Consejería paga 2.500 euros al mes este año y el próximo como medida provisional a la ampliación del centro.
El Centro de Salud de Barbastro atiende a más de 20.000 habitantes. Tiene una serie de características estructurales de falta de espacio en general y un número de consultas insuficiente, que dificultan el normal desarrollo de la actividad asistencial. Esta situación se ha visto agravada con la aparición de la COVID-19, en que todos los Centros de Salud tienen que reorganizarse para poder prestar la asistencia diseñando circuitos asistenciales específicos separados para urgencias y patología respiratoria.

El Centro de Salud no disponía de una zona de urgencias diferenciada y con acceso independiente donde poder organizar circuitos asistenciales para urgencias y patología respiratoria. Hasta la colocación de estos módulos se han utilizando otras consultas, con lo que se comprometía su uso para la actividad ordinaria.
Por lo que respecta a los bajos alquilados en la calle Zaragoza donde se están realizando obras para ampliar las consultas para pediatría, maternidad y psicología infanto-juvenil (especialidad que fue derivada a Monzón durante la pandemia) se espera quelas mismas terminen en breve y en febrero ya puedan entrar en servicio.

Desde el Gobierno de Aragón se insiste en que esta instalación “tiene carácter provisional, en espera de que se pueda ejecutar el proyecto de ampliación del Centro de Salud de Barbastro”.
Precisamente el jueves las Cortes de Aragón debatían una proposición no de ley, presentada por el PP relativa a esta ampliación de este centro y que fue rechazada por el cuatripartito. Estas formaciones habían presentado una enmienda para «priorizar la construcción cuando se tenga disponibilidad suficiente en esta legislatura». El PP la rechazó y sólo reunió el apoyo de Ciudadanos, IU y Vox.
Cabe recordar que esta reivindicación data de 2006, fecha cuando se alquilaron los locales para acoger consultas de especialidades. Desde entonces el Gobierno de Aragón ha pagado un millón y medio de euros en concepto de alquiler en lugar de destinarlo a la construcción de un nuevo centro, como critican desde el Foro B 21 que en diciembre inició una campaña de recogida de firmas, que va camino de las 4.500 y organizó una histórica manifestación el pasado 17 de enero con 312 vehículos por las calles de la ciudad.
En 2018 el Ayuntamiento cedió los terrenos del antiguo colegio Pedro I para iniciar ahí la construcción del ambulatorio. El convenio de cesión era para 5 años. El Gobierno de Aragón consignó en 2019 una partida para los presupuestos de 2020 que después retiró. Con la pandemia, existen otras prioridades sanitarias como se escudan desde el Ejecutivo autonómico. La diputada popular que defendió la propuesta, Ana Marín, acusó al PSOE de hacer “electoralismo” con el centro de salud, cuya “ambiciosa” ampliación será de siete millones de euros, como apuntaron fuentes socialistas.



