Alba Batalla es ingeniera agrónoma y es oriunda del pueblo de Bierge. Después irse fuera a estudiar y trabajar en Zaragoza, Barcelona e Irlanda, decidió volver a su tierra hace 16 años y montar un negocio de cosmética ecológica certificada.
Vive en Bierge, junto con su pareja, horticultor, y sus hijos Nilo y Abel, donde desarrolla su profesión en el primer laboratorio sostenible compartido de España.
Cuéntanos qué es la biocosmética.
Son los productos que usamos de forma cotidiana para la higiene y cuidado de la piel, como jabones, desodorantes, cremas solares, etc., realizadas con ingredientes naturales mediante fórmulas que cumplen los estándares de las certificaciones ecológicas.
¿Qué productos de la zona utilizas para elaborar las cremas y jabones?
Mi proyecto comenzó como una forma de aprovechamiento de nuestro aceite de oliva, productos apícolas, plantas aromáticas y medicinales. El aceite de oliva virgen extra de variedades locales del Somontano ha sido la base de mis formulaciones durante años. Ahora adquiero estos productos a pequeños productores ecológicos locales, es necesario apoyarlos pues son los únicos sostenibles y que cuidan nuestro entorno a largo plazo.
Además de los ingredientes, cuidas mucho el packaging, ¿ha llegado el momento de que todos nos concienciemos y cambiemos los envases plásticos por reciclables?
El plástico es un material muy versátil, pero sabemos que está ocasionando graves consecuencias medioambientales. Mientras el sistema de reciclado siga fallando, debemos eliminar o reducir al máximo su uso. Yo intento utilizar el mínimo packaging, crear un sistema de recogida de envases y rellenado o crear productos sólidos para sustituir a los líquidos, eliminando de esta forma el envase. Son los productos “zero-waste”, que una vez terminados, no queda nada residual que no sea compostable, como una caja de cartón o una etiqueta de papel.

Has ido más allá con la construcción del primer laboratorio compartido para fabricar los productos y legalizar sus fórmulas cosméticas, es un concepto muy rompedor para un pueblo pequeño como Bierge, ¿cómo ha recibido la gente el proyecto?
Todavía es muy reciente y mucha gente ya ha mostrado interés, pero creo que no se hacen a la idea de la repercusión que está teniendo en la generación de empleo que estoy llevando a cabo. A parte de tener contratada a una persona a media jornada, estoy formado y ayudando a 9 proyectos más para que puedan legalizar sus fórmulas cosméticas y vengan a fabricar al laboratorio. Como no hay laboratorios disponibles de esta índole, vienen personas de Murcia, Granada, Menorca, Barcelona, Tarragona, Castellón, Zaragoza y Huesca. A falta de promoción de entidades públicas de este tipo de laboratorios, me he lanzado a abrir mis instalaciones y a compartir lo aprendido, para que más artesanos puedan legalizar sus proyectos y vivir de ello.

Escogiste un sistema de bioconstrucción para el laboratorio, siguiendo los estándares passivhaus, ¿estás contenta con tu decisión y con el resultado?
Aprovechando las características que debían tener las salas de fabricación, de control y filtrado de aire, lo aplicamos a toda la envolvente del edificio e instalamos un intercambiador que recupera el calor o el frío, obteniendo así una construcción muy eficiente a nivel energético. Estoy bastante contenta con el resultado, aunque la inversión ha sido muy alta.
¿Qué es lo que más te ha costado conseguir para sacar adelante el proyecto?

La financiación, el banco me concedió menos importe del solicitado y tuve que pedir ayuda a la familia para el resto de la inversión. Pero lo que más tiempo me está llevando es la acometida de la luz, llevo 14 meses esperando a que Endesa haga el enganche al transformador que tengo situado a 4 metros. Es increíble, ahora estoy funcionando gracias un alargador enganchado a la granja del vecino. Como emprendedora que ha apostado por generar empleo, vivir y atraer gente a Bierge, esperaba tener algo más de apoyo municipal, pero me he visto un poco “sola ante el peligro”.
Podéis encontrar los productos de Abella en su tienda online www.abella.bio y en la tienda física, en Bierge, que pronto abrirá sus puertas ofreciendo productos a granel, zero waste y alimentación ecológica local. También podéis visitar su laboratorio y seguir su trabajo en instagram @abellabio y @abella.lab. Animaos con la cosmética biosostenible, una vez la pruebas, no hay vuelta atrás. ¡Mucha suerte Alba!

