Daniel Ribera Soler, músico y político socialista, falleció ayer a los 73 años, poco antes de cumplir 74 este sábado. Desde enero, había estado luchando contra una rara infección. Le sobreviven su esposa y su hijo, así como un legado notable en el ámbito cultura, deportivo y político.
Si hubiera que definir a Daniel Ribera Soler en una sola palabra, sería «polifacético», ya que fue una persona activa e inquieta en diversos campos.
La música fue su gran pasión. Fundó la emblemática IV Dimensión, que durante los años 80 animó las pistas de baile de La Floresta de la Sociedad Mercantil y Artesana, así como en diversas localidades. El grupo llegó a grabar varios LPs. En sus últimos años, revivió el proyecto de manera más discreta junto al vocalista Miguel Ángel Chicharro, participando en actos benéficos. Además, gestionó un estudio de grabación donde produjo varios CDs. Tras su jubilación, además de mantener su relación con la música, se trasladó al Sarratillo, en el Sobrarbe, donde, junto a su familia, dirigía una casa de turismo rural.
Daniel tuvo un papel clave en la creación del campo de vuelo en la carretera de Berbegal, donde se llevó a cabo el festival Somontaire, un evento de ultraligeros que llenó de color los cielos de Barbastro. En su trayectoria política, fue concejal socialista en Barbastro durante dos mandatos, de 1991 a 1999, y asumió varias responsabilidades en el ayuntamiento, además de servir como diputado provincial. En cuanto a su carrera profesional, desarrolló su labor en la centenaria empresa Aguas de Barbastro, que más tarde pasó a llamarse AB Energía, donde ejerció como gerente
Daniel Gracia, secretario comarcal del PSOE y portavoz en el Ayuntamiento de Barbastro, recordaba su “participación activa en la candidatura del año pasado, aportando, acudiendo a reuniones etc. Siempre he contado con su consejo y apoyo”. Además apuntaba que como “concejal y diputado provincial estuvo en un momento clave del desarrollo tecnológico de la Diputación”.


