Barbastro cuenta con una intensa actividad comercial y cultural. Desde hace muchos años, se organizan en la localidad numerosas ferias como las de la Candelera y festivales como el del vino. También celebra fiestas como la del Crespillo o la de San Ramón. Y todos estos eventos tienen en común la presencia de gigantes y cabezudos.
Gigantes y cabezudos: más de dos siglos de antigüedad
Normalmente, para asistir a cualquier evento deportivo o espectáculo, tenemos que pagar las entradas. Sin embargo, los gigantes y cabezudos han animado siempre gratis los eventos festivos de Barbastro. Los primeros ya aparecen mencionados, justamente, en la crónica de las fiestas de San Ramón de 1757.
También salieron con motivo de los festejos por la coronación de Carlos III dos años más tarde. Pero sería precisamente este rey quien los prohibiera en 1780 por «mor de la decencia».
Respecto a los cabezudos, su primera mención en Barbastro data de 1789. Fue durante las celebraciones por la coronación de otro monarca, en este caso, Carlos IV. Al parecer, la ciudad vivió días de grandes festejos en los que llegó a acuñarse moneda para arrojarla en los desfiles.
La llegada de los baturros
No obstante, las primeras fotografías de gigantes y cabezudos en Barbastro son de finales del siglo XIX. Concretamente, se trata de imágenes de una comparsa cerca de la estación de ferrocarril que fue retratada por Manuel Gallifa.
Y esto nos lleva a otra costumbre de la época. Durante las fiestas, la comparsa de la villa iba a la propia estación a buscar a dos gigantes. Estos representaban a dos baturros que llegaban para las fiestas. Luego volvían todos juntos al centro. Sin embargo, de todos aquellos personajes hoy solo se conservan dos: el rey y la reina.
Ya en 1954, la corporación municipal adquirió nuevas figuras que representaban a los Reyes Católicos. Fueron estrenados ese mismo año durante unas celebraciones que tuvieron un carácter especial. Porque la comparsa fue, de nuevo, a la estación para recibir, en este caso, al tren del Centenario, que conmemoraba el primer trayecto en ferrocarril entre Barbastro y Mataró.Para semejante efeméride, se pusieron en marcha nada menos que veintiún gigantes.
Desde entonces, tanto estos como los cabezudos han estado presentes en las celebraciones de Barbastro. Algunas de estas figuras incluso han sido restauradas hace poco tiempo.
Un espectáculo gratuito
Además, su presencia siempre ha sido gratuita. No es lo que sucede con otros eventos para los que debemos sacar entrada. Claro que, para hacerlo de la manera más cómoda, tenemos Global Tickets. Esta plataforma nos proporciona entradas para distintos acontecimientos deportivos y culturales. Por ejemplo, premios de automovilismo o partidos de fútbol.
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En conclusión, los gigantes y cabezudos son tradición viva de Barbastro. Pero, si deseamos asistir a algún evento fuera de la localidad, podemos adquirir nuestras entradas en Global Tickets.


