La combinación de fusionar en la mañana dominical de Estadilla tapas elaboradas con trufa, regadas con vinos de las dos bodegas de la D.O. Somontano, Aldahara y Raso Huete, al son de dos formaciones integradas por músicos locales y del Alto Aragón fue todo un éxito. El Portal del Sol, emblemática plaza de esta localidad del Somontano, estaba al mediodía de ayer abarrotada de estadillanos y vecinos de otras localidades que quisieron participar en la primera edición del festival ‘Vino Trufa Jazz’. El certamen enogastronómico y musical estuvo organizado por las dos citadas bodegas, la empresa gastronómica Trufapasión, que comercializa la trufa y otros productos de calidad de la zona, el restaurante Carrodilla, la agrupación de músicos locales Musicalidea, la Sociedad L’ Aurora y el Ayuntamiento.
Recuperando las tradicionales sesiones vermús, en la que formaciones musicales de Estadilla realizaban conciertos en las mañanas del domingo mientras los estadillanos tomaban aperitivos en los bares de la zona, este grupo de empresas y músicos quiso recuperar ese espíritu y convertirlo en una promoción de sus productos locales: la trufa y el vino.
El festival llegaba el último día de la temporada de la trufa negra, con lo cual, fue un bonito broche para clausurar el mercado del llamado diamante negro. Para ello, el restaurante Carrodilla elaboró las siguientes tapas: crema de patata y puerro con aceite de oliva con trufa negra; huevo frito con trufa negra; albóndigas de pollo con mermelada de cebolla con trufa negra; cuajada con miel de romero y trufa negra.
Por su parte las bodegas Aldahara y Raso Huete ofrecían sus tintos crianzas, blancos y rosados y presentaban los nuevos vinos del año.
Y el ambiente musical lo pusieron dos formaciones de jazz: ‘Barbastro Jazz Proyect’ y ‘Estadijazz Quintet’, grupo que ha surgido para la ocasión y que está integrado por los músicos locales Chavi Naval, Fernando Lleyda, Antonio Gil, Dani Escolano y Luís Naval.
Las tapas se sirvieron a partir de las doce y el festival se prolongó hasta la hora de comer, llegando a concentrarse hasta medio de millar de personas en el Portal del Sol. La buena acogida de público ha hecho que los organizadores ya estén preparando la segunda edición de esta cita para el año que viene.
El alcalde Jaime Facerías realizaba una valoración «muy positiva. Es difícil realizar una concentración de tales características uniendo productos muy nuestros como el vino, la trufa y la música. Por eso para el Ayuntamiento es una satisfacción y un orgullo y esperamos que esta jornada tenga continuidad, porque recuperamos las tradicionales sesiones vermú, la tradición musical, productos autóctonos y nuestra restauración. Más no se puede pedir».


