Queridos amigos del somontano:
«A perro flaco… todo son pulgas»
Cuando todavía estamos recogiendo de nuestras casas y tejados la ceniza caída del volcán Pacaya hace tan solo 2 días, a las 7 de la mañana del sábado 29 de mayo un temporal que venía por la costa del Pacífico se tornó inesperadamente en Tormenta alcanzando las costas del sur de Guatemala. ¡Nos agarró a todos por sorpresa!
Lleva más 24 horas sin para de llover y, por consiguiente, el agua está haciendo destrozos a su paso por 10 departamentos de la República (Sacatepéquez, El Quiché, Guatemala, Escuintla, Suchitepéquez, Retalhuleu Quetzaltenango, Totonicapán, Baja Verapaz y Santa Rosa..) Las últimas informaciones oficiales hablan al momento de escribirse esta noticia son: de 16 muertos, decenas de desaparecidos, miles de damnificados, 14 puentes colapsados, muchas viviendas que se alojan a las orillas de los barrancos han sido arrastradas por las aguas torrenciales, como podemos observar en las fotos.
Todo apunta a que la tormenta estará dejando el pais la madrugada del martes 1 de junio, pero seguirá lloviendo hasta la fecha, apunta el Centro de Meteorología INSIVUMEH. La Coordinadora para la prevención de desastres CONRED está haciendo grandes esfuerzos por llegar hasta las zonas donde el peligro es mayor, que son muchas.
Las recomendaciones son las siguientes:
-No salir de los hogares, sino es extremadamente necesario.
-Tener acumulados viveres, radios con baterias, candelas (velas) ya que con facilidad se va la luz.
-Desalojar todas las viviendas contruidas a las orillas de rios y barrancos (que son miles en Guatemala debido a la pobreza existente).
Por cierto en un albergue donde 1800 personas se refugiaban en San Vicente de Pacaya por la erupción del volcan Pacaya, con las lluvias torrenciales se les vino una pared dejandolo al intemperie (está lloviendo sobre mojado).
Personas sin escrúpulos
Lo que realemente da pena es que, en medio del sufrimiento que estamos viviendo millones de Guatemaltecos por estas desgracias naturales, haya personas sin escrúpulos que se aprovechen de estas situaciones para subir los precios de la canasta básica y otros se dediquen al pillaje. Las autoridades hacen un llamada a la soliradidad y a ni subir los precios de los transportes terrestres aprovechando esta coyuntura.
Anoche tuvimos miedo
Quiero contar, como experiencia personal y porque el peligro ya ha pasado, que ayer al regreso de la Universidad y cuando nos dirigíamos con mi familia a nuestra casa ubicada en San Miguel Petapa, no teníamos acceso a un puente, porque se había colapsado y no se permitia el paso a los carros (coches) ya que la CONRED prohibió su paso hasta nueva observación. Regresamos a dar una vuelta de unos 40 kilómetros (nuestra casa estaba a 1000 metros al otro lado del puente colapsado) y cuando quisimos atravesar otro puente, nos sucedió lo mismo. De regreso, el caos circulatorio impedía el paso. Decidimos dejar nuestro carro en la colonia de un amigo y pasar a pie el puente Tubac (sí estaba permitido, con toda la precaución del mundo). El momento fue de miedo, porque el rugir de las aguas torrenciales en medio de un fuerte aguacero impresionaba. Me cargué a mi hija en los hombros y con un paso timorato junto a mi esposa nos apresuramos a cruzarlo. Afortunadamente estamos bien. En casa y esperando a ver que rumbo toma esta situación que está poniendo a prueba una vez más la soliradidad de los guatemaltecos ayudando con barcas y cuerdas a pasar de un lado a otro de los rios a personas atrapadas por esta tormenta que esta vez no avisó.
Una buena noticia
Estos días, está en Guatemala realizando una de sus varias visitas por motivos de colaboración de Salud, la doctora barbastrense Azucena Bardají Alonso. Ella tenía previsto precisamente dirigirse a ver unos proyectos en Fray Bartolomé de las Casas en Alta Verapaz. Varios puentes se han derrumbado en ese trayecto que iba a realizar. Por la tormenta han suspendido está visita y está trabajando junto a sus compañeros en una Universidad de la Ciudad capital. Estamos pendientes uno del otro via telefónica cada poco tiempo y para tranquilidad de todos, especialemtne de su familia, puedo asegurar que Azu está bien.
Seguiremos informando.
Desde Guatemala José Luis Pascual (Pepelu)




