José Luis Pascual (Guatemala). Además de mis paseos constantes durante
mi adolescencia por nuestro querido Pirineo oscense, tengo muy grabada en mi mente los muchos veranos que pasé por Pasai Donibane -Pasajes de San Juan- junto a Donosti -San Sebastián-. ¡Madre mía qué paseos por los cerros donostiarras! ¡Qué verdes tan deslumbrantes! Se me ensancha el corazón solo de pensarlo.Pues algo parecido me pasa cuando voy rumbo al departamento de Alta Verapaz, cuya cabecera departamental es COBAN de la que hablaremos la próxima semana.
Si hablamos de una «alta» Verapaz es porque hay una «baja» Verapaz, que ya le tocará su turno. Un nombre tan similar, pero tan distintas en su orografía y costumbres. Pero centrémonos en Alta Verapaz.
Alta Verapaz es un departamento ubicado al norte de Guatemala, a unos 200 km. de la Ciudad de Guatemala. Limita al Norte con El Petén, al este con Izabal; al sur con Zacapa, El Progreso y la Baja Verapaz ; y al oeste con El Quiché. Su cabecera es Cobán. Es uno de los departamentos más ricos en naturaleza de Guatemala: Destacan entre sus maravillas las «piscinas naturales» de Semuc Champey (en el Río Cahabón- ver foto-), Las Cuevas de Candelaria, el Rey Marcos y Lanquín; y sus bosques húmedos. En su patrimonio histórico-artístico, destacan los 64 enclaves arqueológicos correspondientes al período maya algunos religiosos y edificios singulares del
período colonial, sobre todo en Cobán, San Juan Chamelco y San Pedro Carchá.
Orígenes del nombre
Tanto su nombre (Alta Verapaz) como el del Departamento de La Baja Verapaz hacen alusión a La paz verdadera con la que estos territorios fueron incorporados a la Corona de Castilla y evangelizados sin que mediaran acciones militares (gracias a la intervención del dominico Bartolomé de las Casas), después de que los nativos ofrecieran en primera instancia una feroz resistencia frente a las tropas conquistadoras. Además del castellano, en la Región se hablan el Q’eqchi, el Poqomchi y el idioma Achi.
Premio a la Verapaz
Es importante tener en cuenta que en Cobán, capital del Departamento de Alta Verapaz y tomando su nombre, por la connotación con el trabajo de Derechos Humanos y por mediación intercultural realizado Bartolomé de las Casas, el Instituto Guatemalteco de Cultura Hispánica (actualmente Centro Cultural de España en Guatemala) ha otorgado en diversas ocasiones el Premio a la Verapaz. Este premio se ha distinguido a personas comprometidas por la PAZ en Guatemala desde una promoción de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales, pero sobre todo humanos. En algunos casos les ha llevado hasta derramar su sangre por la causa, como son los casos de la antropóloga Helen Mack y mi gran amigo y «confesor» Monseñor Juan José Gerardi Conedera por publicar el libro Guatemala, nunca más y 48 horas después de esto moría en su casa aplastado su cerebro (donde se encuentran las ideas) hasta la saciedad. En el libro se demostraba que el 80% de las víctimas de la guerra civil guatemalteca (1961-1996) habían sido debido a los militares. De esto han pasado más de 10 años y todavía no hay nada claro sobre el caso.
Su lengua y gastronomía
El monolingüismo es la característica principal de sus pobladores, que lograron durante los años que los foráneos utilizaran el q’eqchi ‘como una lengua franca. Los Q’eqchi’es de hoy conservan sus prácticas y creencias mágicas. Las expresiones como las danzas de Venados, de Cortés o de los viejitos, destacan en muchas de las poblaciones. La marimba de resonadores de bambú, los conjuntos de chirimía o con pito y tambor, pero sobre todo el conjunto de arpa, guitarra y violín, nos recuerda el proceso de conquista y de moro-instrumental adopción europeo. El arte culinario q’eqchi ‘ha logrado un espacio en el escenario nacional. La sopa del Kaq ik, (por cierto un plato exquisito y que recomiendo a quien venga por estos parajes) elaborada con achiote rojo y chile que se acompaña de carne de chompipe o pavo y tamalitos de maíz, es codiciada en el área y fuera de su esfera.
Como repito hasta la saciedad, darse un paseo por estas tierras significa detener el tiempo. Sus gentes son muy hospitalarias y se saben poseedores de muchos bienes naturales y culturales.
Llama la atención los apellidos de gran mayoría de altoverapacenses, ya que a
principios del siglo XX vino por estas tierras una gran colonia alemana que garantizó sus apellidos (y parte de su cultura) por muchas generaciones. Son un poco más altos que el promedio de los guatemaltecos y sobre todo se dan muchos casos de encontrase por la calle los «canches» (rubios) que por lo general no ves en el resto del país.
Por ejemplo una amiga mía que canta en el Coro del Centro Español que se llama Inés, se encuentra estos días en Alemania visitando a sus antepasados. Esperamos dar con ella para que nos amplíe un poco más sobre esta bella zona llamada ALTA VERAPAZ. Noten que es agradable hasta su pronunciación, por lo menos en estas tierras donde las armas están al «pie…» de calle.
Próxima semana, la capital de Alta Verapaz COBAN.




