La semana pasada le preguntábamos al Doctor en Sociología Vicente Chapero García cuáles eran a su juicio los tres aspectos fundamentales para consolidar el progreso en Guatemala. Nos decía que el primer aspecto era la educación como una base del progreso económico y social. También nos aseveraba que era más vistoso invertir en carreteras (que se ve la obra) que en educación (que el proceso se ve después de muchos años).Ahora seguimos con la segunda parte de esta entrevista que seguro no nos dejará indiferentes a nadie (que tenga un mínimo de sensibilidad humana).
… continúa entrevista de la semana anterior con Vicente Chapero García.
2° El segundo elemento importante para el desarrollo social, progreso social, es la salud de los guatemaltecos.
¿Cómo vamos a tener desarrollo social de un pueblo enfermo? Cuando uno está enfermo, ¿de qué es capaz?

«La salud gratuita» Así reza la Constitución. Pasa lo mismo que la educación, que no se invierte en salud. La gente se «cura» con remedios caseros, digamos. No tienen dinero para comprar medicinas. El sueldo es miserable. ¡Pero si en Guatemala, un 70% de la población no tiene agua potable! ¡Si los niños mueren por deshidratación a causa de las diarreas! El 50% de los niños están mal alimentados. Guatemala sufre hambruna y es una vergüenza para los que tenemos conciencia social. Los otros no lo quieren creer y miran para otro lado o simplemente lo niegan.
Cuando surge alguna emergencia empiezan a sentirse caritativos y dar limosnas o ayudas para sentirse buenos. En fin, esta es una necesidad urgente para el desarrollo social y como no han tenido respuesta, emigran a Estados Unidos aunque con riesgo de morir, porque si se quedan en Guatemala sufrirán una muerte lenta. Un millón trescientos mil guatemaltecos hay en Estados Unidos porque no han podido subsistir en Guatemala y ahora con sus remesas salvan la economía de Guatemala. ¡Que horrenda contradicción! ¡Que ironía del destino!
3° El trabajo sería la necesidad urgente, pero un trabajo bien remunerado, que les sirva para vivir con dignidad. NO un trabajo de hambre. Que tienen que robar para subsistir o emigrar con todo el sufrimiento que esto conlleva.
¿Cuánto ganan los cortadores de caña en la costa? ¿Cuánto ganan los cortadores de café en el altiplano? ¿Cuánto ganan los que trabajan en las fincas de banano en Puerto Barrios? Son tan miserables los sueldos que el 50% trabajan en una economía sumergida.

Las calles, las colonias están llenas de vendedores ambulantes, que por la noche desaparecen miles de personas de las calles para ir a sus viviendas, si se pueden llamar viviendas. Unas láminas de techo, un cuartito de barro, sin luz, sin agua y escuchando un radio de pastor evangélico que le promete un más allá feliz como consuelo de su sueño. Ahora todos los oligarcas que han tenido todos lo privilegios con todos los gobiernos de turno están pidiendo justicia. ¿Para quiénes? Si, buen trabajo justo. En el fondo volvemos a lo mismo, tara tener trabajo bien remunerado necesita buena educación y mejor salud.
P/¿Crees que el hombre (las personas) está suficientemente valorado en Guatemala? ¿Por qué?
R/ Me preguntas que si creo que las personas están suficientemente valoradas en Guatemala. La respuesta cae por su propio peso. Si el hombre, la persona que no tiene educación, no tiene salud y trabajo; no es vida humana y por ende ¿cómo va estar valorada? En esta vida infrahumana, el único valor es cómo salvar la vida. Los valores humanos no pueden surgir en este mar de necesidades urgentes y como poder subsistir. Los que tenemos resueltas las necesidades de educación, salud, trabajo y vivienda podemos hablar de valores humanos y valores espirituales. Los desposeídos no pueden hablar más que de vivir. Son humanos por no pueden mirar más allá de su pena. Como decía Ignacio Eyakuría: «El hombre ha perdido al fe en los hombres y quizá la única esperanza está en Dios». Es el único consuelo que tiene el pobre y que lo exploten las religiones fundamentalistas evangélicas creándoles una resignación desencadenada de su realidad y no le ayuda a salir de su deshumanización. El hombre deshumanizado no puede generar valores. Nos toca a nosotros soportar esta desvalorización del ser humano humillado. Suelo repetir como educador: «Me hice maestro y me hice humano».
P/ ¿Piensas que el papel de la mujer que se está dando en España respecto a la igualdad en derechos y obligaciones, puede llegar un día en Guatemala? Por ejemplo: El Ministerio de la igualdad.
R/ La igualdad de género, claro que se podrá dar con el tiempo. Estamos a años luz de que esto suceda en Guatemala. Estamos empezando a tomar conciencia los que tenemos educación y vislumbrar por donde va la historia de los pueblos. La historia nos llevará a esos principios que parecen elementales para los que estamos inmersos en la cultura de la civilización de los pueblos. Pero analiza lo que tiene que superar Guatemala con el machismo histórico de 20 siglos de la historia y que nos viene de los pueblos orientales: ¿Qué me dices de la Iglesia Católica ? ¿Qué cuentas de la educación de género? ¿Qué rol juega la mujer en la cultura indígena?
Fíjate si nos falta camino por recorrer. Admiro la política de España por la lucha que está haciendo en este aspecto. ¡Arriba la Ministra de la Igualdad!
P/ ¿Cómo definirías al hombre del Siglo XX? ¿Qué le sobra? ¿Qué le falta?
R/ El hombre siempre estará en búsqueda de su yo, en búsqueda de inquietudes, en búsqueda de satisfacciones. La evaluación del hombre, de la historia, le dará nuevas luces. La ciencia abrirá espacios infinitos para su desarrollo y desarrollo de la humanidad.
En este caminar vertiginoso, cometerá errores, habrá muchos egoísmos, fracasos, guerras; pero el hombre romperá muros, fronteras, ideologías y siempre será más perceptible. Los hombres que no quieren caminar no se equivocarán, pero tampoco comprenderán la historia y tampoco podrán aportar algo.
El hombre siempre buscará el equilibrio de la historia y la ley del péndulo se dará constantemente. El hombre es la medida de las cosas y de la historia. No hay cosas buenas o malas, quien les da valor, es el hombre.
¿Qué le sobra al hombre? Nada.
¿Qué le falta al hombre? Mucho.
Digo que le sobra nada porque todo en sí es relativo. Lo que ayer fue bueno, hoy no es tan bueno y lo que ayer era malo, hoy no es tan malo.
Asevero que le falta mucho porque estamos descubriendo infinidad de elementos que complementan nuestra evolución. Si me cuestionas por valores, te daría la misma respuesta. Los valores van evolucionando y cambiando conforme las culturas y la visión de la historia.
¿No te parece que el hombre está mejor que en la Edad Media ? ¿No te parece que la humanidad es más feliz que hace 30 años?
El hombre por ende es un ser en devenir y siempre habrá más bien que mal aunque siempre se conozca más el mal que el bien.
Hasta aquí la entrevista a este humanista comprometido con la realidad y que pone en práctica en el Liceo Chapero que dirige desde hace muchísimos años y que es una referencia en Guatemala para muchas generaciones.
Próximo departamento, Petén, «El pulmón» de Guatemala con su joya Tikal.





