Para comprar una puerta corredera, hay que tener en cuenta más que el espacio. Con ayuda de nuestra guía de compra podrás elegir la que mejor te convenga, considerando aspectos como los materiales, si es para el exterior o interior de la casa, si necesita de motor puerta corredera o es mejor dejarla manual. Presta atención a nuestra ayuda, y verás cómo tu compra será satisfactoria para ti y tu familia.
Comprando puerta corredera según el material
Hay que señalar primero que estas puertas son fabricadas son excelentes materiales. Gracias a esto podremos adquirir un producto que nos dure años. Gracias a los avances técnicos, el fabricante puede ofrecernos una puerta que nos ofrezca mejores cualidades de aislante de sonidos, resistencia y belleza.
Al comprar una puerta corredera verás que hay tres opciones disponibles en el mercado. Pero no todas sirven para la misma estancia. Entonces, tenemos las puertas correderas de madera, de cristal y las metálicas. ¿Cuál es la que tú necesitas?
Puertas correderas hechas de cristal
Este tipo de puertas se usa con frecuencia en oficinas e interiores de viviendas. Son ideales para instalar en cocinas pues aportan luminosidad y son fáciles de limpiar. Pero, hay que tener en cuenta que los cristales deben ser templados, es decir, que aporten seguridad.
La ventaja del cristal es que se puede tratar de muchas formas. Es así como tenemos cristales transparentes, satinados, de colores, con base de óxido y murano. Además, hay muchos fabricantes que nos ofrecen un diseño personalizado. Así que nos llevamos a casa tanto calidad como belleza.
En cuanto al herraje, este debe ser visibles, es decir que no tengan ningún elemento que los cubra. Además, deben ser colocados en la zona superior. Por lo general, se usa el acero inoxidable ya que es resistente y combina bien con este tipo de puertas.
Puerta corredera de madera
Son las más utilizadas para el interior de la vivienda. Con estas podemos separar el salón del comedor y espacios de paso. También son perfectos para instalar en dormitorios y baños debido a que son las que mayor aislamiento acústico ofrecen. Además, que son más herméticas que las puertas de cristal.
En cuanto a los acabados en madera, estos son más versátiles en cuanto a estilo. Por lo que la puerta puede adaptarse bien a la decoración de todo tipo de estancia. Aunado a esto se puede usar diferentes tipos de madera, una noble como el nogal o una económica como el pino. También hay maderas que nos ofrece modernidad como la lacada en blando o la contrachapada.
No podemos dejar de resaltar otra cualidad de la madera, y es su calidad y serenidad. Por eso, son las más usadas en diseños de estilo Feng Shui. Si quieres que tu espacio sea más acogedor, esta es tu mejor opción.
Puertas correderas metálicas
No son las más conocidas para usar dentro del interior de las viviendas debido a su robustez y durabilidad, características que priman sobre la estética. Por eso, las vemos más en empresas, lugares de almacenamiento o bien, garajes.
Quienes buscan destacar un diseño industrial o minimalista, esta es la alternativa correcta. Las puertas metálicas se fabrican de aluminio o hierro pues son los materiales más resistentes y al mismo tiempo capaces de resistir a las inclemencias del tiempo.
Elegir puerta corredera para tu hogar
La elección de una puerta corredera va más allá de la estética. Además de pensar en el material de fabricación, siempre es bueno analizar el mecanismo que ofrece el fabricante. Con este respecto, se conocen dos grupos:
Las puertas correderas encastradas en la pared
Estas son las que se instalan con el fin de que desaparezca por completo cuando están abiertas. Para eso, hay que usar un casoneto o caja que guardará la puerta dentro de la pared. Si tenemos en cuenta la ventaja, esta puerta está protegida de roces y, por ende, se conserva mejor. No obstante, requieren de un proceso de instalación más complicado, más espacio y un precio más elevado.
Puertas correderas exteriores
Estas puertas siempre están a la vista. Lo bueno es que no se requiere de grandes obras de instalación, a excepción de la colocación de herrajes metálicos. Por supuesto, esto hace que sean más económicas que las anteriores. Sin embargo, hay que considerar el espacio de pared que queda inútil, y la colocación de los herrajes que sostienen la puerta.



