La localidad mediocinqueña de Fonz acogió en la tarde del viernes un homenaje al barón de Valdeolivos Pedro María Ric (1776-1831) uno de los diputados que participó en la Constitución de Cadiz de 1812. El acto, organizado por el Instituto de Estudios Altoaragoneses (IEA), consistió en una visita al archivo de los barones de Valdeolivos uno de los mejores fondos bibliográficos sobre la guerra de la Independencia, y una conferencia que corrió a cargo del profesor de Historia Contemporánea de la Universidad de Zaragoza, Alberto Sabio.
El palacio de los barones pertenece al Gobierno de Aragón y se puede visitar, siendo el principal reclamo turístico de la villa renacentista.
El homenaje se enmarcó en el ciclo de conferencias que la Diputación Provincial de Huesca a través del IEA ha desarrollado desde mayo para dar a conocer los logros constitucionales que supuso la popularmente conocida como ‘La Pepa’ y que a juicio de Sabio «tuvo más de mito» ya que a pesar de «exportar al mundo el concepto de liberalismo, no fue una constitución democrática y su aplicación fue muy corta» por la reacción de los 100.000 hijos de San Luis, ejército francés que 1823 restableció a petición de Fernando VII el Antiguo Régimen. «La Constitución de Cádiz es una gramática de la libertad y como toda gramática puede ser aplicada bien o mal», señaló.
La conferencia del profesor Sabio supuso el broche de oro a estas charlas que en su mayoría se han desarrollado en Huesca y que han tenido gran acogida de público, como el viernes se pudo comprobar también en Fonz.
La última charla de este cicló contó con la presencia del director del IEA, Fernando Alvira, el alcalde de Fonz, José Teodoro Ferrer, y la diputada de Cultura de la DPH Elisa Sanjuán que remarcó la actualidad de este doscientos aniversario y su paralelismo con la actual Constitución, que ya lleva unos años de vigencia y se enfrenta a nuevos retos como un cambio en el modelo de Estado a raíz del debate que se está viviendo con las elecciones en Cataluña.
Uno de los objetivos de este ciclo de conferencias ha sido dar a conocer el papel de la treintena de diputados aragoneses que participaron en la redacción de la Constitución de Cádiz y entre los cuales se encuentran altoaragoneses tan ilustres en su tiempo como desconocidos actualmente como el ya citado Pedro María de Ric, el clérigo sobrarbense José Duezo, miembro de la Academia de la Lengua Española y responsable de La Gaceta de Madrid (el entonces BOE), José Aznares de Jaca, secretario y vicepresidente de las Cortes, el obispo de Barcelona Pablo Sichard, hijo de Estada, Jerónimo Castillón, nacido en Ponzano y último inquisidor general de España, el barbastrense Luis Joaquín Palacín, el grausino Vicente Heredia, o el turolense Isidoro de Antillón, un ilustrado, científico, padre de la geografía y de la introducción de las modernas teorías económicas, y que sufrió atentados y la represión de los sectores más inmovilistas.
Según denunció Sabio la figura, obra y proyección de estos diputados no han llegado al gran público porque «están sepultados en el conocimiento de las hazañas bélicas de Palafox, Agustina de Aragón y el tío Jorge».
El profesor reivindicó además el papel de la segunda generación de liberales, ya denominados progresistas, como el oscense Manuel Abad, que en 1848 con la Primavera de los Pueblos, «hablaban de democracia, de sufragio universal, de la república, y de la soberanía popular frente a la soberanía nacional que propugnaba ‘La Pepa’».
Sabio también reflexionó sobre los tiempos actuales de crisis y abogó por recuperar uno de los puntos más esenciales de la Constitución de Cádiz: «el derecho de los hombres a la búsqueda de la felicidad».




