La crisis se está cobrando una nueva víctima en la comarca del Cinca Medio. En este caso es la empresa de hormigones Horpicem, perteneciente al grupo Horpisa que tiene sede en el polígono de La Armentera entre Castejón del Puente y Monzón.
Los propietarios de la factoría han presentado un ERE de extinción para los 54 empleados, que ha sido rechazado por las dos fuerzas sindicales que constituyen el comité de empresa UGT y CC.OO.
Las negociaciones por este ERE comenzaron la pasada semana y el lunes tuvo lugar la segunda reunión entre trabajadores y empresa que ha dejado las bases para un nuevo encuentro en el que se disipe la amenaza del cese total de la actividad de Horpicem. Según ha podido saber este periódico, la empresa ha mostrado voluntad de seguir con la actividad pero se vería obligada a hacer un drástico recorte en su plantilla, dejándola en alrededor de 18 trabajadores para garantizar la actividad.
Fuentes sindicales se mostraron optimistas sobre el futuro de las negociaciones porque «si no ocurre una catástrofe» la actividad industrial en Horpicem continuará. Seguramente de la tercera reunión entre empresa y trabajadores ya se podrá extraer conclusiones firmes que garanticen la continuidad de la actividad, según apuntaron desde UGT.
Horpicem se dedica a la construcción de cubas de hormigón y otras infraestructuras para las grandes construcciones. La bajada de los pedidos y la dura competencia ha motivado a que la empresa haya optado por esta decisión.

