Nos lo cuenta Eduardo Puente, presidente de Gas Barbastro
¿Cómo empezó la aventura de Gas Barbastro?
La aventura no empezó con la creación de Gas Barbastro como hoy la conocemos, sino unos cuantos periplos antes. Lo que celebramos ahora es el 50 aniversario de la canalización de gas propano en Barbastro. El germen está en la cooperativa de viviendas. Era necesario dotar con algún sistema de calefacción a todos los pisos que se estaban construyendo en aquel momento. Primero se instaló, como entonces se hacía, tanques enronados debajo de las casas. Al expandirse la cooperativa de viviendas, se vio que aquello era un gran peligro, porque un tanque al aire, aunque haya una fuga, arde como un mechero, pero uno enterrado puede explotar.
A consecuencia de esto, hubo algunas personas, que yo llamo “iluminados”, que supieron ver el futuro. Lo que propusieron hacer, solo se hacía entonces en las grandes ciudades. No se canalizaba el gas en localidades pequeñas. Y se hizo aquí en Barbastro. No fue fácil, pero si bonito. De esa necesidad surgió esta cooperativa que es la HU24 Gas Barbastro.
¿Tuvieron que salvar muchos obstáculos en aquellos momentos?

El proyecto había que sacarlo, sí o sí. Y tuvieron la feliz idea de mirar unos terrenos fuera de Barbastro, los terrenos donde está en este momento la planta, encima del campo de fútbol, para iniciar el proceso de canalización del gas a las viviendas y salvar aquel peligro. Pero no se pudo realizar la compra rápidamente. Entonces el tema del gas era un desconocido para las Administraciones y antes de dar permisos pasaba bastante tiempo. Y mientras tanto, vino el declive de la cooperativa de viviendas, que como llevaba mezclada la construcción, el gas y todo, conllevó problemas económicos. Tantos, que estuvieron temporadas sin que Repsol les suministrara gas por deudas pendientes.
Este fue otro momento de inflexión en nuestra historia. Hubo una reacción de las personas afectadas por la falta de gas. Formaron otra cooperativa, y de ese modo se apartó la construcción del gas. Se hicieron cargo de las deudas y de todo. Y éste fue el inicio de HU24 Gas Barbastro.

Fue entonces cuando llegaron los permisos y se inició la construcción de la planta. Pero para que esto fuera posible, tuvo que pasar otro hecho significativo. Para hacer aquella planta y la conducción de gas al sector La Paz, se necesitaban 50 millones de pesetas de entonces. Era difícil que te dieran este crédito con lo que había pasado en la cooperativa de viviendas. Y se tomó una gran decisión: buscar aportaciones voluntarias de los socios. Se planteó en una Asamblea y la gente aportó dinero para poder hacer todas las inversiones necesarias. Fue una gran operación, los socios prestaron su dinero a la cooperativa, que se obligaba a devolverlo, pero sin plazo y sin intereses, cuando pudiera. De este modo se pudo hacer la planta y la distribución al sector La Paz.
¿Cuántos socios iniciaron la cooperativa de Gas Barbastro?
Unas 200 personas, que eran las que estaban conectadas a aquellos depósitos enterrados. Poco a poco han ido creciendo, ahora somos 1.700 socios, 1.700 familias, por lo que, si lo multiplicamos por 3, nada más, nos vamos a 5.100 personas.
¿Cuál ha sido la evolución hasta ahora?

La evolución de Gas Barbastro es reflejo del dicho “de las necesidades surgen las oportunidades”. La cooperativa de viviendas surgió por la necesidad de viviendas dada la llegada de gente por la construcción del pantano de El Grado. Se necesitaban viviendas para acogerlas y no las había. Las personas que ya vivíamos en Barbastro, también teníamos necesidad de viviendas porque la zona del centro estaba muy deteriorada. Se produjo una reubicación de todos con la extensión del sector La Paz. Luego vino la canalización de gas y todo lo comentado.
Después, poco a poco, Gas Barbastro ha ido viendo las necesidades de sus socios y buscándoles solución. Una vez suministrado el gas, era necesario el mantenimiento de las calderas, controlar la instalación hecha. Teníamos que tener un servicio 24 horas, 365 días al año. De este modo surgió la sección instaladora que ahora hace todo tipo de instalaciones de lo que sea. Cuando estábamos con esto, se hacía necesario cambiar calderas, cocinas, etc. y pensamos que teníamos que empezar a tocar electrodomésticos para que nuestros socios se beneficiaran. Para ello había que cambiar de local, en el de la Calle Goya escasamente cabíamos en las Juntas, imposible tener electrodomésticos. Necesitábamos un local de 100 metros. Y entonces, en “una de esas cosas que aparecen”, surgió la oportunidad de comprar nuestra actual sede, que entonces era la antigua fábrica de Mayoral, en desuso hacía años. El grupo Luengo su propietario, se puso en contacto con nosotros para ofrecérnoslo, pero por el precio que nos pedían era imposible. Este edificio tiene unos 1.150 metros y necesitaba mucha reforma. Negociamos, negociamos y negociamos y llegamos a un acuerdo en el que por el precio de un local de 100 metros prácticamente compramos este edificio.
Y poquito a poquito hemos ido dando pasos sin ahogarnos económicamente, porque, además, había que devolver el préstamo inicial de los socios a la cooperativa. Hecho que quiero resaltar nos dio mucha fuerza ante los bancos, la fuerza de ser una empresa solvente, sin créditos y muy bien posicionado financieramente. Lo que nos permitió comprar este edificio e irlo reformando poco a poco. E incluso ampliar a la zona de tienda actual, debido a otra necesidad, carecer de salida de emergencia.

¿Cómo surgió en Gas Barbastro ser comercializadores de electricidad?
Como todo, nos llevó a ello la búsqueda de beneficio para los socios. Teníamos unas instalaciones tremendas y nos planteábamos qué podíamos hacer con ellas para beneficiar a los socios. A raíz de esto empezamos a comercializar luz con FENIE ENERGIA.
Comercializáis también seguros, la tarjeta REPSOL, aceite, ¿Cómo fue?
Empezamos con los seguros de salud. Aquí tenemos un gran potencial con ADESLAS. Después decidimos comercializar todo tipo de seguros, porque nos dimos cuenta que con los seguros que nosotros ya teníamos, si los gestionábamos, ahorraríamos mucho dinero. Después colaboramos con las tarjetas Repsol. Nuestros socios tienen muy buenos descuentos en todas las estaciones Repsol y más en las de Barbastro. A continuación, empezamos a comercializar aceite de oliva de la Cooperativa de San Antonio con el nombre de Gas Barbastro. En cualquier gran superficie lo verás más caro que el mismo que tenemos nosotros aquí.
Lo último, la fachada solar y la instalación de placas fotovoltaicas, una vez más pioneros
Teníamos pendiente reforma la fachada y buscábamos opciones de material. Conocimos las fachadas solares, entonces en España aún no había ninguna. Hicimos cálculos y por un poquito más de lo que nos hubiera costado hacerlo con otro material, ahora tenemos una de las primeras fachadas solares de España. El 68% de la luz y la energía que consumimos la fabricamos nosotros, lo que supone un gran ahorro. Algunos socios nos pidieron que les instaláramos placas y de este modo empezamos con la instalación de placas solares que ya hemos puesto en varias comunidades y unifamiliares. Pese a que la ayuda del Gobierno de Aragón ya ha finalizado sigue siendo ventajosa su instalación. El Ayuntamiento de Barbastro concede una exención del 50 % del IBI 5 años. Lo que ayuda a amortizar.
¿Qué ahorro supone pertenecer a la cooperativa?
Cada año hacemos una comparativa que publicamos en nuestra revista, con lo que nuestros socios han gastado en seguros, tienda, instalaciones, gas, en todo. Lo valoramos a precio de calle y todos los años sale un ahorro de más de 300.000 € en conjunto. Con lo cual, el modelo cooperativista funciona, es un éxito.
Las cooperativas funcionan en función de las personas que las dirigen
Aquí ha habido un grupo de personas que lo han llevado por muy buenos caminos. Se ha mirado siempre el tema económico. Yo llevo aquí 35 años. Si yo entre en esta cooperativa es porque cuando necesitaban los 50 millones, en aquellos momentos trabajaba en una entidad financiera, me pedían un crédito que no les podía dar, por la historia de la cooperativa anterior. Cuando se produjo la unión de los socios para respaldar la cooperativa, a las entidades de crédito les dio mucha seguridad. Ahora, no nos sobra el dinero porque siempre estamos inventando cosas para la mejoría de los socios, pero no tenemos créditos, nos autofinanciamos y son los bancos los que quieren que trabajemos con ellos. Por otro lado, por supuesto, solo cobran los empleados. Empezamos con Fidel, un señor que voluntariamente iba a leer los contadores y ahora tenemos 11 empleados. El crecimiento ha sido importante.
¿Cualquier persona, aunque no sea socio, puede contratar un seguro, adquirir aceite, comprar electrodomésticos, en Gas Barbastro?
Sí cualquiera, salvo el gas, que han de contratarlo los propietarios de las viviendas y luego ya se pone el número de cuenta que deseen. El resto de servicios se pueden usar. Aunque lógicamente son más ventajosos para los socios. Para ser socio hay que dar una entrada inicial y una pequeña cuota mensual.
Hay un límite territorial para acceder al servicio de gas, ¿es salvable?
Damos servicio en el barrio de San José y San Fermín. Se puede ampliar a medida que se solicita por las comunidades de propietarios.




