Sergio Brau.
Otra vez empate, y ya van tres, si contamos el de la Copa, aunque ese supo a ar más balón, pero también quien peor supo leer el partido.
No en vano, uno de los que más sabe de esto, Luis Helguera, fue tajante al final del partido cuando se le preguntaba si el empate había sido bueno: «Según se mire, hemos fallado un penalti, y no hemos sabido leer el partido. Ellos querían jugar con huecos y se lo hemos puesto fácil.» Y así fue. El partido fue un ir y venir donde «a nosotros nos ha perjudicado», según afirmó y con razón el ayer central cántabro.
El partido fue de ida y vuelta, pero por fases. En momentos el encuentro fue soporífero y costaba posar los ojos sobre el terreno de juego.
Empezó bien el Huesca y con ganas, pues en el minuto cinco Roberto ya probaba suerte, pero los canarios respondieron rápidamente.
El rival de ayer gusta de jugar largo y rápido, con gente veloz y movediza como Jonatan y Cejudo, que probaron en varias ocasiones a Cabrero que tuvo dos buenas intervenciones.
La movilidad de Gilvan, Camacho y Víctor Pérez, (con muchas ganas), y la capacidad de jugar por arriba de Roberto, le dieron al Huesca la manija del encuentro, pero le faltó la profundidad y el último pase para desbordar a la zaga canaria.
De todas formas, en el minuto 35, en una internada por el centro, Sastre aprovechó una indecisión en la salida de Barbosa para confundir al flojo trencilla castellano que señaló penalti a favor del Huesca.
Y desgraciadamente, se cumplió la máxima de «penalti que no es, no se marca.» Barbosa atajó la pena máxima, y la ocasión más clara del partido para el Huesca se esfumó.
Tras la pausa, David Bauza, de buen trabajo, dejó su sitio a Jorge Galán, apostando Onésimo por la ofensiva y haciendo una buena lectura del partido, pero a pesar de ello, el partido siguió pesado y sin llegadas azulgranas.
Fueron los canarios quienes inquietaron el área local en un par de ocasiones: en la primera de ellas, Cabrero puso la pierna para hacer la parada de la tarde echa milagro, y en la segunda, punteando a córner un tiro de Javi Guerrero que ya se colaba dentro.
Respondió bien el Huesca, con un buen centro de Molinero que no acertó a empujar a gol Galán, y con una buena combinación por la izquierda que a Roberto se le fue fuera por poco.
En el minuto 65, Galán, en una contra, le sacó a Dani Carril la segunda amarilla, y cuando todo parecía favorable para el Huesca, los locales se adelantaron en exceso, y Guaire, (que había entrado de refresco), pilló al Huesca en una contra, y Ochoa tuvo que hacerle falta, viendo justamente la roja directa.
Con igualdad numérica el partido siguió teniendo llegadas en las áreas, como una buena azulgrana por parte de Galán, que se quedó mano a mano con Barbosa, pero estaba tan escorado que el tiro se le fue desviado, y un par de llegadas con peligro de los canarios que acabaron mejor físicamente y acabaron sembrando el miedo en la parroquia oscense.
Justo reparto de puntos nuevamente, con un Huesca que sigue teniendo buenas echuras, pero al que le faltó cabeza fría en algunos momentos para no entrar en el juego rápido que proponían los canarios, pero a pesar de ello, sigue apuntando cosas importantes el equipo de Onésimo aunque todavía no haya podido cantar gol en Liga.

