La acusada de homicidio en Monzón, Claudia Elisabeth Zambrana, ingresó ayer tarde en la carcel de Zuera tras prestar declaración ante la jueza titular del juzgado número 2, Elena Alcalde, que instruye las diligencias desde el momento en que se produjo la muerte de su compañero sentimental, en la madrugada del jueves.
La jueza decretó prisión provisional sin fianza para la acusada tras un interrogatorio de varias horas y fue conducida sobre las 18.00 hasta la prisión de Zuera.
La acusada había permanecido arrestada en los calabozos del nuevo cuartel de la Guardia Civil de Monzón desde la madrugada del jueves, cuando la benemérita descubrió el cadáver de su compañero sentimetnal alertada por los vecinos del inmueble sito en la calle Estudios, en pleno centro de la ciudad.
La presunta homicida fue conducida al Juzgado de Monzón a media mañana de ayer para prestar declaración ante la magistrada. Pasado el mediodía, tuvo lugar la declaración de la acusada que duró varias horas. Asimismo, tras prestar declaración y antes de ser enviada a prisión, la jueza permitió que Claudia Zambrana pudiera encontrarse por primera vez desde que acontecieron estos luctusosos hechos con su hijo mayor. A él le transmitió que se encontraba «tranquila, bien y serena», según relataron ayer un grupo de amigas que hablaron posteriormente con su hijo y que estuvieron en la entrada del juzgado desde el mediodía para expresar el apoyo a la detenida.
Victima de violencia doméstica
En su declaración ante la titular del juzgado la acusada señaló que era víctima de malos tratos con su nueva pareja, un hombre pakistaní de mediana edad, entre 40 y 50 años con el que convivía hace poco más de un año. Los datos de la víctima no han trascendido. Solo se sabe que lo conoció hace dos años en Lérida, localidad en la que Claudia Zambrana se había trasladado tras su divorcio, y que se trataría de un inmigrante ilegal, ya que no consta que tuviera papeles de identidad. La policía judicial no encontró documentación en la vivienda tras su registro.
Al parecer la relación era tormentosa y eran frecuentes las discusiones como aseguraron vecinos del inmueble de la calle Estudios número 4, así como amigas de Claudia.
En la madrugada del jueves, tuvo lugar una nueva discusión en el piso número 2 A pasada la medianoche. Según relató la acusada ante la jueza, su pareja le agredió y ella salió a pedir auxilio al balcón, como así atestiguaron varios vecinos quienes alertaron a la policía local. Ante las agresiones de su pareja, la mujer cogió un cuchillo de la cocina y le pidó que se alejara de ella, pero el pakistaní se avalanzó sobre la mujer. Fue entonces cuando le clavó el puñal en la pierna, tratándole –como aseguró- de causarle una herida, nunca su muerte. La mala suerte quiso que el cuchillo le realizara un corte en la pierna alcanzando la arteria femoral y le produjera una hemorrágia que le causó la muerte prácticamente en el acto. Cuando llegaron los agentes de la Guardia Civil se encontraron el cuerpo sin vida de su pareja.
A raíz de esta confesión y tras estudiar el atestado de la policía judicial, la magistrada decretó prisión provisional a la espera del juicio. Según fuentes de la judicatura consultadas por este periódico, la acusada se enfrenta a penas de cárcel que pueden conllevar entre 10 y 15 años por homicidio, o bien de 1 a 4 años por homicidio imprudente.
Durante las diligencias de ayer, la fiscalía, en función de la ley de enjuiciamiento crimilar, solicitó la prisión por la gravedad de los hechos, para poder asegurar la presencia de la imputada en el juicio y por la alarma social creada por este caso, que ha causado gran conmoción en Monzón. La jueza emitió un auto de prisión provisional que se podrá recurir en forma en el plazo de 3 días o en 5 en el caso de que sea apelación.
La acusada fue defendida por el abogado de oficio José Manuel Laglera, que no alegó nada durante las diligencias. El letrado previsiblemente cederá el caso el lunes al abogado montisonense Javier Vilarrubí.
Para costear los gastos de la defensa, las amigas de la detenida, todas de origen latinomaermicano, van a realizar una colecta popular con varias acciones todavía por concretar.
La detenida no tiene familiares en la ciudad, salvo su ex marido con el que viven sus dos hijos. Tiene una hermana en Madrid y un hermano en EE.UU quienes ya conocen el suceso y prestarán la ayuda necesaria para costear su defensa, según indicaron sus amigas.
La acusada tenía previsto romper la relación con este hombre sin vínculos en la ciudad del Cinca, como así ha quedado patente al no haber acudido nadie a reclamar su cuerpo a la funeraria donde fue conducido tras el levantamiento del cadáver.
Las amigas, visiblemebte desoladas y que ayer quisieron transmitir apoyo a esta boliviana, le habían aconsejado en más de una ocasión que rompiera la relación tras conocer que su pareja le infringía malos tratos físicos. La acusada les había reconocido que tenía previsto romper con su pareja ya que intuía que se trataba de una relación de conveniencia para conseguir regularizar su situación legal como extranjero residente en España. Si bien la detenida no había presentado denuncias por malos tratos.
Varias amigas de la detenida lamentaban el desenlace de los hechos y consideraba que Claudia «es una mujer que ha sufrido mucho en su vida con su ex marido y con esta pareja a la que había decidido dejarla. Es muy buena persona y una luchadora que todo lo hacía por sus hijos».
La detenida
Claudia Zambrana es de nacionalidad boliviana, tiene 39 años de edad, su estado civil es divorciada y tiene dos hijos de su anterior relación, uno de ellos menor de edad de 11 años y el otro 18. Los dos hijos viven con su padre, del que se había separado hace cinco años y sobre el que recae una orden de alejamiento por malos tratos.

