Eduardo Ferrer Marchite.
Ha entrado en prisión Carlos, un recién licenciado jóven de 25 años que en la pasada huelga del año 2012, osó a asistir y cometió el grave delito de proferir la frase «chapas y nos vamos» ( texto expuesto en la sentencia judicial condenatoria), al dueño de un bar. Un juez digno de ejercer en el país en que ejerce, lo considera reo de un delito de coacciones y amenazas. Hasta ahí de acuerdo, pero…¿ tres años de prisión?, ¿ estamos locos?…No, vivimos en España.
Preparemos los rotuladores para pintar el ave rapaz en nuestras banderas porque la sentencia que hoy se aplica, es la primera en la que un sindicalista entra en prisión por actuar en un piquete informativo, preparad los rotuladores porque águila o gaviota, puño cerrado o rosa con espinas, la totalidad de los partidos consienten o ignoran éste hecho, por lo que entiendo que respetan la sentencia.
En ocasiones me planteo lo ético o aceptable moral que resulta trabajar para el estado en que trabajo e intentar aplicar una justicia en que cada día creo menos, pero en ocasiones como esta, me doy cuenta de que no solo hay que ser consciente de que las cosas se cambian desde dentro, sino que somos las personas cabales, democráticas, concienciadas y rebeldes, las que tenemos la obligación de exterminar profesionalmente a toda la carroña política que nos mal-gobierna e instaurar la democracia que hace treinta años nos prometieron pero que a día de hoy se encuentra presa en los calabozos de Zarzuela,
Los cazavotos que se pronuncian, sugieren el » indulto» del Señor Gallardón…yo les digo una cosa:
El preso o reo de un delito por defender lo que cree justo y por luchar contra el patronazgo parlamentario-monárquico que representa la península que habitamos, no quiere favores, no quiere el indulto, quiere justicia y está dispuesto a cumplir su pena con la esperanza de que se mida con el mismo rasero a los otros delincuentes que delinquen desde sus puestos de poder. Y lo digo no de boquilla, sino desde mi propia experiencia con la justicia.
Ya no pido que las persona protesten…para que?…o las meteremos en la cárcel, o al día siguiente, votarán a un patrón en las próximas elecciones a cambio de una limosna en sus pensiones, o de un parque con el nombre de otro dictador democrático…
Cuánto lamento y cuánta pena me da verme así y verme aquí.
NOTA: Para quien se pueda sentir aludido, Marvin Harris defiende la definición de Patrón como una figura caciquil, retrógrada, pocedente de una era caduca y obsoleta en que los señores feudales explotaban las tierras a costa del esfuerzo mal pagado de sus esbirros…pero ojo!!!!, sin emplear la fuerza física, simplemente con la compra de la honra a base de favores y promesas.

