Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Barbastro ha presentado un documento para su estudio en la próxima comisión de régimen interior por el cual propone la creación de una ordenanza reguladora de las peñas y los locales de las peñas no legalizadas y que pretende regular el funcionamiento de sus locales sociales durante los periodos festivos de la ciudad del Vero.
El documento consta de trece artículos y están inspirados bajo la idea hacer conjugar la «responsabilidad y convergencia de los intereses ciudadanos en un claro respeto a la libertad de todos en su funcionamiento y comportamiento», según explica Francisco Víu, concejal y portavoz de esta formación.
En la justificación de este borrador para una ordenanza municipal que regule esta actividad, Víu reconoce que tradicionalmente las peñas han sido un elemento fundamental en las fiestas de los pueblos y ciudades de Aragón, aglutinando a los ciudadanos, principalmente a la juventud, sirviendo de punto de encuentro y diversión, y colaborando en muchos caso activamente con los Ayuntamientos y comisiones de festejos en la organización de actos festivos. Si bien, recalca que la actividad que estos grupos ya sean legalizados o no desarrollan en sus locales sociales o en los popularmente denominados «garitos» carece de una reglamentación municipal que garantice por un lado su propia «seguridad en lugares públicos y por otro lado la tranquilidad y sosiego en el desarrollo de la convivencia ciudadana».
La Ley de Administración Local de Aragón ampara este tipo de reglamentos por lo que el portavoz de IU propone a la Corporación municipal que se «doten de los instrumentos necesarios para garantizar adecuadamente la tranquilidad y convivencia pacífica de los ciudadanos» durante las fiestas de la ciudad del Vero, recientemente concluidas, o bien de forma intermitente a lo largo del año.
Entre los puntos que propone el borrador se encuentran que el propietario de un local destinado a su uso para las peñas se dirija al Ayuntamiento para obtener un permiso, que estos locales cuenten con unas buenas condiciones de habitabilidad, que los niveles de ruido cumplan con la normativa municipal y se ajusten a unos horarios, un comportamiento cívico por parte de los peñistas, …
También establece una serie de prohibiciones como que se obstruya la vía pública, la venta de alcohol y tabaco a menores de 18 años, el consumo de drogas en su interior.
Entre otros puntos también se señala que exista una colaboración con la autoridad municipal en caso de llevar a cabo inspecciones para el cumplimiento de esta normativa.
En cuanto a las sanciones, se establecen dos tipos: graves, con multas de hasta 500 euros, y leves, con multas de hasta 150 euros.




