En “La línea del Cinca y otras líneas republicanas en la provincia de Huesca. Una visión militar”, conferencia impartida en Fonz, se explicó, brevemente, qué fue la Línea del Cinca, motivos para su construcción, ingenieros militares que la diseñaron, puntos a defender y cuál fue su final.
Posiblemente, lo más interesante, aparte de la documentación de archivo, fue una serie de entrevistas realizadas a personas que conocieron o trabajaron en las obras o el testimonio de un soldado que combatió en ella. Comenzó contextualizando la situación en Aragón en julio de 1936 y el motivo por el que la parte oriental de la Provincia de Huesca permaneció fiel a la República, que se debió a que la guarnición de Barbastro no se sublevó, determinando que el frente se estableciera en las inmediaciones de Huesca capital, que sí se había sublevado.
También fue imprescindible la llegada de las columnas milicianas catalanas, a las que se unieron vecinos de la zona, integrados en Las Milicias de Barbastro de filiación anarquista, aunque estas columnas perdieron un tiempo precioso en Siétamo y Estrecho Quinto, en vez fijar aquellas posiciones nacionales y atacar Huesca, que pudo así recibir refuerzos y fortificarse.
La Línea del Cinca
En un momento tan temprano como agosto de 1936 comenzó a gestarse la idea de construir una línea defensiva a retaguardia del Frente de Huesca, ante la sospecha de que los milicianos no fueran capaces de frenar un avance nacional y tuvieran que retroceder, por lo que se pensó en construir una serie de posiciones fortificadas a retaguardia, en las que encontrar abrigo, apoyo en el terreno y elementos de fortificación de campaña y, de paso, proteger a Cataluña. El conferenciante, antes de hablar del diseño de la línea, dio unas pinceladas rápidas sobre los manuales y reglamentos de fortificación vigentes en aquel momento y que servirían para diseñar la Línea del Cinca y otras como la línea “Vorochilov” en Tardienta, la “Durruti” en las inmediaciones de Velilla y a continuación la “Lenin”, pero sin la fortaleza de la Línea del Cinca.

La orden de construcción partió del Estado Mayor del Comité Central de Milicias Antifascistas de Barcelona y el diseño correspondió a los Servicios de Ingenieros, para lo cual se creó la Comisión de Fortificaciones, presidida por el general de Ingenieros Carlos Masquelet Lacaci y compuesta por varios oficiales de Ingenieros, Artillería e Infantería. Las obras comenzaron el 25 de agosto de sur a norte simultáneamente en los tres sectores diseñados: Monzón, Fraga y Gandesa, aunque posteriormente se amplió a Boltaña.
La mano de obra la debían de proporcionar los comités de los pueblos próximos, pero como fue escasa, el Sindicato de la Construcción de Barcelona envió a un buen número de trabajadores, que pasarían infinidad de calamidades por las 10 Ptas. diarias que cobraban, igual que cualquier miliciano, pero que fueron un apoyo económico importante en un momento muy difícil.

No se trataba de una línea defensiva continua, sino que las posiciones se construyeron para defender puntos estratégicos de comunicación, como Boltaña, Aínsa, Naval, El Grado, Estada, Estadilla, Fonz, Castejón del Puente, castillo de Monzón, Selgua, Ontiñena, varios pueblos a la izquierda y a la derecha de rio Cinca hasta Fraga, donde estaban las más fuertes, con líneas de trincheras intercomunicadas, obras de hormigón para armas automáticas o artillería, refugios, observatorios, alambradas, obstáculos antitanque, incluso se pensó en preparar zonas minadas para defender la carretera de Zaragoza a Barcelona, que se consideraba la vía de avance principal del enemigo.
La línea continuaba en el Sector Gandesa con posiciones en Fayón, Pobla de Masaluca, Batea, Horta de San Juan y al sur de la sierra de Cabals. Fue una obra colosal, que empleó gran cantidad de recursos materiales y personales, con oficiales del Arma de Ingenieros, aparejadores y personal civil, calculándose que pudieron trabajar unas 7.000 personas en los 180 km. que tenía en febrero de 1937. También se empleó gran cantidad de cemento, hierro o madera, en lo que fue la mayor obra defensiva militar del bando republicano. También salió a relucir la importancia del espionaje, ya que el Servicio de Información del Nordeste de España nacional recibió datos muy precisos y comentarios como: “se hizo en los primeros momentos, sin un plan claro y por técnicos poco competentes, no hay cruce de fuegos, la línea carece de profundidad…”
Campaña de Aragón

Una vez explicada la línea y su construcción, se pasó a describir la Campaña de Aragón, que comenzó el 9 de marzo de 1938, tras la toma de Teruel. La maniobra nacional contemplaba tres movimientos del Ejército del Norte: 1º romper el frente republicano entre Fuentes de Ebro y Vivel del Río, y llegar al Guadalope. El 2º al norte del Ebro para llegar al río Cinca o al Segre y el 3º al sur del Ebro para alcanzar el Mediterráneo.
El 22 de marzo comenzó el segundo movimiento con un ataque en el norte, que sería el que se enfrentaría a las líneas defensivas y a la del Cinca. El Ejército del Este republicano se defendió inicialmente, pero al ser desbordado en Huesca, se hundió el frente y se replegó desordenadamente, sin ocupar aquellas posiciones preparadas en la Línea del Cinca, por lo que sólo hubo resistencia en algún punto, como en Campodarve, aunque la presión nacional obligó a la 43 División Republicana a embolsarse en lo que se conocerá como la Bolsa de Bielsa.
También hubo algo de resistencia en la cabeza de puente de Estadilla, donde la 62 Brigada Mixta republicana hizo frente a la vanguardia del Tercio Oriamendi, que intentó cruzar el Cinca por el dinamitado Puente de Las Pilas, que relató José Álvarez Limia, que era uno de los requetés que vadearon el río antes de llegar la riada producida por la voladura de las compuertas del pantano de Barasona.

Por su parte, el jefe de la 62 Brigada Mixta remitió un informe muy clarificador, en el que decía: “la línea del Cinca, que podía haber sido una línea inexpugnable para el enemigo por las condiciones naturales de la misma, cayó por el espíritu derrotista y el pánico que había entre los mandos de las unidades”. Se mencionó también la breve resistencia en Selgua, Castejón del Puente o la artillería emplazada en Chalamera, aunque los testigos nacionales comentaron que fue un paseo militar por falta de verdadera resistencia, ocupando Barbastro y Fraga el día 28 de marzo, el 29 Monzón y el 31 la División nº 61 nacional encontró un paso hábil para el ganado y cargas en el Cinca, aguas arriba de la confluencia del Ésera, y por la tarde ocupó sin resistencia Fonz, Estada, Estadilla y la Sierra de Estada, por lo que a fin de mes los nacionales habían rebasado la Línea del Cinca y formado un frente que iba desde Benabarre, Binéfar, Fraga, Mequinenza, Calaceite, Aguaviva, cerca de Gandesa hasta Morella, quedando ocupadas la provincia de Huesca, buena parte de Zaragoza y se había penetrado en Cataluña.
La propaganda
La Línea del Cinca también fue objeto de propaganda en los dos bandos, pues la republicana magnificaba su capacidad constructiva, mientras que la nacional informaba de una línea inexpugnable, de forma que cuando se tomó, alabó el valor de sus soldados y la capacidad estratégica de sus mandos, cuando la realidad es que de bien poco sirvió, como casi todas estas obras defensivas.
En la posguerra

Muchas de aquellas fortificaciones fueron desmontadas para extraer los rollizos de madera, que se usaban para dar flexibilidad a los techos, carriles cedidos por las compañías ferroviarias del Norte y MZA para armar el hormigón o cualquier cosa que se pudiera reutilizar, a pesar de lo cual algunas de aquellas posiciones se están recuperando, desescombrando trincheras, nidos de ametralladoras o asentamientos artilleros para realizar visitas guidas, como las que se hacen en Naval, Fonz, Castejón del Puente o Tierz en Huesca, y Jaulín o Fuendetodos en Zaragoza, que se pueden visitar por libre o mejor con un guía que nos cuente las vicisitudes de aquellas obras.
Finalizó explicando que en la actualidad las fortificaciones de campaña siguen estando vigentes, aunque con sistemas más flexibles y versátiles, utilizando gaviones comunes, el Hesco Bastion, que es un sistema inglés utilizado por el Ejército Español en las misiones internacionales, el Abri Shelter para refugios o puestos de mando, o el Contflexdique, que fabrica la empresa Gaviones Flexibles de Zaragozana, que es muy manejable y versátil.




1 comentario
!Les saludo! He podido ver, buscando por la red, el resumen realizado por Ronda Comunicación, de la conferencia impartida por el Coronel de Sanidad LUIS ALFONSO ARCARAZO GARCÍA, ( al cual sigo desde ese momento en sus conferencias por la red) que realizó el 21/08/2023 sobre «LA CABEZA DE PUENTE DE ESTADILLA EN LA LÍNEA DEL CINCA».
Mi interés sobre este tema concreto, tiene un claro sentimiento familiar, ya que mi abuelo materno estuvo adscrito des de Marzo del 38 hasta su desapareción como unidad organizada, en la 62 Brigada Mixta del EPR; que se menciona en el resumen, y ese interés me ha llevado a buscar desde hace bastante tiempo, toda referencia de la misma, para conformar un monográfico sobre la unidad.
En el indicado resumen se le menciona en 2 ocasiones en la Campaña de Aragón: una primera por el relato del requeté J. ALVAREZ LIMIA sobre «El puente de las Pilas», información que sí dispongo ampliada, pero no así de la segunda información, referida a un informe emitido por el jefe de la Brigada ENRIQUE GARCÍA VICTORERO, en el que analiza los motivos por los que la LINEA DEL CINCA, no fue efectiva a la hora de contener a las fuerzas enemigas y pone el enfasi «en el derrotismo y pánico de los mandos..». Es esta información que me gustaria pode ampliar ya que considero que pudiera ser de especial transcendencia, habida cuenta que se dispone de poca documentación directa de la 62 BM. Lo que me lleva a solicitarles la fuente de dicho informe, si fuera posible.
No he podido encontrar ningún contacto que me llevara a preguntarle directamente al Coronel ARCARAZO. Es por ello, que si no disponen de esta información ustedes, me tomo la libertat de pedirles, si así lo consideran, que reenvien este correo al Coronel ARCAZO, por si tiene a bien contestar en la forma que estime conveniente.
Mi agradecimiento de antemano por su atención y mi felicitación por el trabajo de divulgación. Un abrazo cordial. Ángel Alcaraz (angelalcaraz1957@gmail.com)