La juez titular del juzgado número 2 de Monzón ya tiene sobre la mesa la petición de libertad provisional para el conductor detenido en la capital mediocinqueña que ingresaba este lunes en prisión sin fianza en la cárcel de Zuera por un presunto intento de atropello a un guardia civil en la mañana del domingo.
La defensa de oficio del acusado, un joven de 29 años vecino de Monzón, ha alegado en su recurso de forma, enviado ayer tarde, que no se cumplen los requisitos que establece la ley para la prisión provisional. La defensa argumenta en su recurso que no existe riesgo de fuga, ya que el detenido está casado y es padre de tres hijos. También alega que no hay riesgo de reiteración delictiva. En este punto, matiza que el detenido sólo tiene un antecedente penal y no «numerosos» como informaron fuentes de la Guardia Civil.
Otro de los argumentos legales para pedir la libertad provisional es que el acusado «no se va a sustraer a la acción de la justicia ni va a destruir pruebas».
Por último desde la abogacía consideran que «la alarma social provocada por un caso reciente», en relación al atropello mortal del guardia civil José Antonio Pérez de forma violenta y que conmocionó la ciudad de Barbastro, no es comparable con esta detención ocurrida en Monzón. A este respecto, la defensa recalca que no se puede hablar de intento de atropello si no que su cliente «trato de esquivar al agente» que en la mañana del domingo, sobre las 7.00, realizaba junto a un compañero de Guardia Civil de Tráfico un control de alcoholemia a la salida de la rotonda que conduce a la autovía A 22, entre Monzón y Binéfar (en el punto kilométrico de la N 240 139,600).
La jueza de Monzón deberá llamar a declarar a los agentes de Tráfico que detuvieron en este caso antes de iniciar el juicio, que previsiblemente sería después de Semana Santa.
Las comparaciones con el atropello mortal al agente José Antonio Pérez el pasado viernes 4 de marzo en la vecina Barbastro han sido inevitables, por la cercanía en el tiempo y en la distancia (apenas 18 kilómetros separan ambos sucesos). Y según opinan tanto la defensa como los familiares del preso la alarma social creada en la provincia a raíz del luctuoso suceso de la ciudad de Vero ha podido influir sobre la decisión de enviar a prisión provisional al conductor montisonense.
Fuentes cercanas al detenido aseguran que se trata de un joven y una familia «completamente integrada en Monzón y de conducta normal». También califican de desproporcionada la pena de privación de libertad por estos hechos y se muestran convencidos de que si no hubiera ocurrido la lamentable y brutal muerte del agente de Tráfico de Barbastro estaría hoy en la calle esperando al juicio.
Cabe recordar que el preso conducía con evidentes síntomas de embriaguez por la N – 240 en la mañana del domingo de Monzón a Binéfar. Al toparse con el control de alcoholemia de la Guardia Civil, el conductor -según la versión facilitada a la defensa- trató de esquivar a los agentes, (uno de ellos tuvo que saltar para no ser atropellado). Condujo durante 4 kilómetros y hasta llegó a cruzar el carril izquierdo, hasta que detuvo el coche, un Hyundai Accent blanco, en un camino de acceso a unas fincas por el que el conductor había huido.
El turismo fue interceptado por los agentes de la Guardia Civil de tráfico de Binéfar y Barbastro. Según el atestado de la Guardia Civil, el único ocupante fue detenido ofreciendo gran resistencia y vertiendo amenazas e insultos hacía los agentes. También se negó a realizar el control de alcoholemia. Por tal motivo, también se le imputa los delitos de atentado contra agente de la autoridad, resistencia y desobediencia y contra la seguridad vial, por conducción temeraria y negarse a someterse a las pruebas de alcoholemia y drogas.

