La dirección de la empresa Prefabricados Selgua, perteneciente al grupo Prainsa, mantuvo ayer una reunión con los trabajadores de la planta montisonense a los que se les adeuda seis nóminas y que mantienen una huelga indefinida.
La dirección de la firma planteó varias opciones a los trabajadores, que de momento han sido rechazadas por lo que seguirá la jornada de huelga. Estas medidas pasan por proceder a despidos de parte de la plantilla ofreciendo una indemnización de 20 días por año trabajado a cobrar a partir de un año (medida que ha sido rechazada tajantemente por los empleados); seguir trabajando con la confianza de que la empresa abonará al final de mes dos nóminas, y otras dos a final de agosto; o recurrir a un expediente de regulación de empleo (ERE).
Los trabajadores están analizando estas propuestas con su abogado aunque ya han mostrado su recelo a las mismas. Aseguran que sólo aceptarían la posibilidad de seguir trabajando siempre y cuando la empresa ofreciera las condiciones por escrito.
Esta planta ya ha sufrido dos EREs, el último de ellos el pasado año, y los trabajadores estuvieron cobrando un año la indemnización por desempleo.
La empresa ha asegurado la viabilidad de la planta, si bien se tendría que realizar despidos.
Los trabajadores han cobrado dos de las casi ocho nóminas pendientes el viernes y el lunes, unas cantidades que rondaban una media de 9.000 euros. De momento van a seguir con la huelga indefinida, ante un gesto de la empresa que consideran un agravio comparativo puesto que en la planta del Bierzo en León les han pagado tres nóminas, frente a las dos que han embolsado a la fábrica de Monzón.
De momento los trabajadores piden a la empresa que plantee estas propuestas por escrito para volver a negociar y buscar una solución.
Cabe recordar que en octubre tendrá lugar un juicio contra la dirección de Prefabricados de Selgua por impago y extinción de contrato.

