La madrugada del día 10 de febrero de 2.012, varios delincuentes con el rostro oculto con pasamontañas, penetraron por la fuerza en una vivienda habitada de la población de Pertusa. Tras irrumpir en la habitación del propietario JCT, de 55 años de edad y afectado de varias incapacidades, le maniataron y amenazaron con matarle si no les entregaba el dinero que poseyera.
Mientras uno de los asaltantes vigilaba a la atemorizada víctima, los otros dos registraron la totalidad de la vivienda y del Bar-tienda instalado en la planta inferior del inmueble, sustrayéndole 500 euros en metálico, varias cajetillas de tabaco por valor de 400 euros, una cadena de oro con un crucifijo pequeño, un teléfono móvil marca y tarjetas bancarias.
Iniciadas las investigaciones por el Equipo de Delitos contra el Patrimonio de la Unidad de Policía Judicial de la Guardia Civil de Huesca, y gracias a la colaboración ciudadana, se logró reunir suficientes indicios para permitir la apertura de la llamada Operación Casperico, y seguir las actividades de los que se sospechaban formaban un grupo delictivo, entre los que se encontraba una persona con raíces en esa misma localidad.
Con la aplicación de medios tecnológicos de investigación se constató la presencia de los delincuentes la noche de los sucesos y que se marcharon de la localidad poco después de asaltar la vivienda. Las hipótesis de trabajo apuntaban a que los autores habrían recibido información referida a que la víctima pudiera tener mucho dinero en su domicilio.
Una vez localizados todos los componentes del grupo, la mañana del día 28 de mayo se procedió a la detención por un delito de robo con violencia a los ciudadanos rumanos OA, de 23 años e IGT, de 20 años en Sariñena y de AC, de 27 años en Huesca, donde también se detuvo al español DGF, de 42 años, al que se le atribuye la dirección y el control del robo.
El teléfono móvil y la cadena de oro sustraídos se recuperaron en Sariñena al encontrarse en poder del un menor de 17 años, hermano de uno de los detenidos. Estos efectos fueron plenamente identificados por su propietario, al que le fueron devueltos.
Las diligencias instruidas y los detenidos fueron puestos a disposición del Juzgado de Instrucción número Uno de Huesca, que decretó el ingreso en prisión de uno de ellos y la libertad con cargos de los otros cuatro.



