El Patronato de la Institución Ferial de Barbastro (IFB) acordó en su reunión de ayer elaborar un plan de viabilidad para entregárselo la próxima semana al Ayuntamiento, el principal patrono de la entidad, en el que se le pedirá que aporte una mayor cantidad para este ejercicio 2012 que garantice la celebración de certámenes.
La propuesta de presentar este plan fue acordada por los trece miembros del Patronato, que representan a los grupos políticos, asociaciones de empresarios e industriales, Cámara de Comercio de Huesca, Diputación Provincia de Huesca y Ayuntamiento. A este Patronato, al igual que a los anteriores, no acudió el representante del Gobierno de Aragón, el otro patrono de la IFB, porque todavía la DGA no ha designado a su delegado. En este sentido, el presidente de la IFB, Jesús Lobera, ha pedido al Gobierno de Aragón que nombre cuanto antes a su representante, así como que abone los 40.000 euros que debe a la entidad ferial desde 2011 y que en parte han generado la difícil situación económica por la que atraviesa la Feria de Barbastro.
Referencia ferial en el Alto Aragón
Lobera ha informado hoy que el Patronato abogó de forma unánime por la continuidad de la IFB «para seguir siendo el referente ferial en el Alto Aragón y casi en Aragón», ya que ha destacado la delicada situación que atraviesa el panorama ferial en nuestra Comunidad Autónoma a excepción de la Feria de Zaragoza y que ha definido como «sobrecogedor». Lobera ha recordado que Teruel ha declinado realizar certámenes este año y que Monzón está en un momento muy delicado.
En esta coyuntura Barbastro está sufriendo las consecuencias de los recortes en los fondos públicos tanto de la Unión Europea como del Gobierno de Aragón, que ya ha manifestado que no concederá ayudas a la actividad ferial.
Así las cosas, esta ausencia de ayudas públicas ha motivado «un cambio de filosofía» en la institución ferial barbastrense que pasa por dejar de ser una «entidad sin ánimo de lucro y convertirnos en una entidad semi privada» con criterios de productividad y rentabilidad propios del ámbito empresarial.
«Este es un servicio público que sólo se puede mantener con la adquisición de ingresos privados por la venta y los públicos que nos llegan con subvenciones. Los fondos públicos han disminuido y ya no hay fondos europeos desde 2011. Además el Gobierno de Aragón no ha sacado convocatoria para la subvención de ferias y contamos con ingresos 0 de la DGA», ha apuntado Lobera.
Reestructuración en la plantilla
A este respecto, no se descartan que vaya a haber recortes en la plantilla formada por cinco trabajadores que generan un gasto de 180.000 euros. La intención de la IFB es mantener a todos los trabajadores, pero como ha explicado Lobera, que además es concejal del Ayuntamiento, todo dependerá «de lo que la opinión pública, los ciudadanos, los empresarios, los grupos políticos y el Ayuntamiento decidan».
Hasta que no se conozca la cantidad que el Ayuntamiento de Barbastro está dispuesta a aportar no se podrá saber el número de certámenes a realizar ni el número de personas que acabarán integrando la plantilla. «Estamos buscando soluciones y las vamos a encontrar. La Institución Ferial es viable y factible aunque exigirá sacrificios que nos tendrá que indicar el Ayuntamiento cuyo pleno y junta de portavoces deberá decidir qué margen otorga a la IFB para la puesta en marcha de certámenes feriales y mantenimiento de plantilla», ha afirmado Lobera.
De momento el presupuesto para este ejercicio se ha prorrogado por unas semanas, hasta que el Ayuntamiento realice un análisis sobre la situación económica de la entidad.
Balance con déficit
Lo que sí se aprobó en el Patronato de ayer noche fueron las cuentas del pasado ejercicio que registraron un saldo negativo de 149.900 euros. Se ingresaron 306.377 euros y se gastó 455.000, sobre un presupuesto inicial de 470.000 euros.
Sobre cantidades pendientes de recibir, se encuentran los 40.000 euros que debe el Gobierno de Aragón y 112.700 euros que están pendientes de recibir de la Unión Europea por el programa Interreg 2007-2011 que se saldará en los próximos meses.
El citado plan de viabilidad contempla la deuda de la IFB que es de 50.000 euros a largo plazo y de 300.000 euros a corto. En este aspecto se plantea reconvertir financieramente la deuda a corto plazo a largo a través «de un aval que conceda el Ayuntamiento para autorizar la operación financiera que permita financiar a la IFB a largo plazo», han explicado Lobera y su vicepresidente Rosendo Guiral.
Pago a proveedores en abril
Sobre el pago a proveedores -se debe 120.000 euros-, algunos con pagos pendientes desde julio, se va a enviar una carta a cada uno garantizándoles la solvencia de la entidad y que cobrarán entre los meses de abril y mayo.
El año pasado el Ayuntamiento aportó 115.000 euros más 20.000 euros para la celebración de la feria Zagalandia. La cantidad prevista para este ejercicio es similar. A esto hay que añadir que el Ayuntamiento ya corre con el pago de los gastos corrientes, es decir teléfono, electricidad, luz, agua y gas del recinto ferial, que es de su titularidad salvo en un 28% que pertenece al Gobierno de Aragón.
A pesar de la delicada situación económica, desde la IFB insisten en que su plan contempla una solución de continuidad para la feria, pero que pasará por aumentar ingresos y reducir gastos. «Eso supondrá un ajuste estructural. Nosotros tenemos una propuesta que conocerá el Ayuntamiento y tenemos posibilidades. Se trata de disminuir gastos para que nuestra cuenta de resultados genere un flujo de caja para tener recursos. Hay que buscar un equilibrio entre ambos, aumentando ingresos y reduciendo gastos de forma no traumática, y en ese punto todos convergemos. Y ayer encontramos todos la tabla de salvación. Y esa, el Ayuntamiento la tendrá que decidir», ha afirmado Lobera.
Desván y Ferma, seguras
El presidente de la IFB ha recordado que no es la primera vez que la entidad ferial ha pasado por momentos de apuros económicos. Y se ha remitido a 2005 cuando la DGA tuvo que entrar como patrono en un 28% de la IFB y aportar una gran cantidad económica para solventar sus deudas y garantizar su viabilidad.
«Esa lectura ya no podemos hacerla nosotros. El Ayuntamiento deberá decidir hasta dónde aporta y eso nos exige dar un cambio de adaptación que necesariamente deberemos de tener. No ha sido necesario en otros tiempos dar ese tiempo pero ahora sí porque debemos de buscar un nivel rentable para la IFB para que la plantilla tenga un carácter de estabilidad absoluto», ha apuntado.
De momento está prevista la próxima feria, el Desvan, que se celebrará el 25 de marzo, y FERMA, en agosto.




