La lluvia ha sido la invitada no grata de las fiestas de Barbastro en su recta final y en los días de mayor afluencia de público. Tanto en la jornada del sábado como ayer hizo su aparición desluciendo en parte los actos programados que tuvieron que trasladarse a cubierto. Así sucedió con la Noche Mágica del sábado en la que los escenarios del paseo del Coso y de General Ricardos se trasladaron al recinto ferial, así como la actuación infantil. A pesar de ello, el público respondió.
Y ayer, la lluvia caída por la mañana obligó a que la ofrenda de flores y frutos a la virgen del Pueyo, en el día de su natalidad, se trasladará de la plaza Aragón al interior de la catedral. La ofrenda estuvo presidida por el obispo Alfonso Milián que ofició la eucaristía, y contó con la organización de la asociación de amas de casa, usuarios y consumidores del Somontano. Pese a realizarse en el templo, la ofrenda no fue por ello menos vistosa que otros años. Decenas de colectivos de la ciudad del Vero, familias y ciudadanos desfilaron con trajes tradicionales o vestidos de peñistas ofreciendo flores, hortalizas o frutos que luego se donaron a los asilos de la ciudad.
El sol volvió a relucir al mediodía y permitió la corrida de toros de rejones con seis toros de la ganadería de Antonio Bañuelos, de Burgos. La corrida contó con la presencia de los diestros Pablo Hermoso de Mendoza, considerado el mejor rejoneador del mundo, Roberto Armendáriz y Manuel Manzares.
Hermoso de Mendoza fue el triunfador de la tarde cortando dos orejas en el primer toro y dos orejas y el rabo en el segundo en una aplaudida faena. Armendáriz tuvo dos orejas en el primer toro y el reiterado fallo al matar le privó de trofeo en el segundo. Y Manzanares no tuvo suerte en el primer toro pero consiguió una oreja en el segundo.
Por su parte, los niños disfrutaron del espectáculo de los Titiriteros de Binéfar con la obra ‘A tapar la calle’. Y de nuevo las carrozas volvieron a salir en la retreta de fiestas con la charanga Sugarri, las peñas y las Damas.
La Ronda de Boltaña ofreció su tradicional concierto fin de fiestas en la plaza San Francisco que dio paso a los fuegos artificiales para poner el broche a unas fiestas muy animadas y concurridas a pesar de la presencia de la lluvia.
Otra localidad del Somontano que ayer despedía sus fiestas patronales fue Castejón del Puente. Los vecinos celebraron su romería a la ermita de la Bella, y la revista de Luis Pardos animó la tarde en el homenaje a los mayores.
Mientras que en El Grado las fiestas terminan hoy con una misa en la ermita del Viñero, la representación medieval de La Morisma, comida popular, juegos tradicionales y la actuación del grupo The Ninjazz Mission entre otros actos.


