Alrededor de 150 caminantes participaron el viernes en una nueva edición de la marcha nocturna que partía desde Barbastro con dirección al santuario de El Pueyo. La caminata popular está organizada por el Patronato Municipal de Deportes de la ciudad del Vero y este año alcanzaba la XVI edición. El fuerte viento que ha sido protagonista este fin de semana mermó la asistencia que en ocasiones ha superado los 400 participantes. Sin embargo, el responsable de la iniciativa, Rafael Loriente, valoraba el buen desarrollo de la marcha y el ambiente de convivencia que se vivió.
Los caminantes se apostaron en la cruz de Santa Bárbara a las 21.00 para desde ahí encarar el camino de los Canónigos, el camino de los Oncenos, la ermita de San José, la plaza del Sol y finalmente se alcanzará el monasterio de El Pueyo. En total fueron 6,7 kilómetros de ida y otros tantos de regreso, unas cuatro horas, que transcurrieron bajo una Luna llena.
Niños, adultos y personas mayores se sumaron a esta marcha que está más que asentada en el calendario senderista de la ciudad. En el Monasterio de El Pueyo los participantes en la misma cenaron al aire libre con aportación de fiambrera propia mientras que el Patronato Municipal de Deportes repartió torta, vino y bolsas de dulces variados para los niños.
«Este año ha tocado viento, y otros años ha tocado lluvia, pero a pesar de ello hay gente que es muy fiel y se ven las mismas caras y otras nuevas año tras año. El objetivo es disfrutar de una marcha peculiar en la que se une la actividad senderista, caminar por un entorno natural durante la noche, y el santuario de El Pueyo, que para quien tiene una connotación religiosa también le aporta un plus importante», explica Loriente.
Algunos participantes optaron por el regreso en coche, al haber realizado la marcha con niños. Esta flexibilidad la convierte en una marcha popular por un recorrido accesible a toda condición física.


