Un debate propositivo, con muchas medidas coincidentes, ideas positivas y expresión de
voluntad de refuerzo de las consignaciones presupuestarias para la sanidad ha sido
protagonizado la Mesa Redonda «Elecciones autonómicas, planteamientos de las distintas
opciones políticas en materia sanitaria» en el Colegio de Médicos de Huesca.
Han intervenido Iván Carpi por el PSOE, Ana Marín del Partido Popular, Jara Bernués
de Ciudadanos Tú Aragón, Marta de Santos de Podemos Equo, Isabel Lasobras de CHA,
Santiago Morón de VOX, María Eugenia Gabás del PAR y Marga Deyá de Izquierda
Unida, en un debate conducido por Javier García Antón, de El Diario de Huesca, y que
ha sido introducido por la secretaria del Colegio, Aurora Calvo.
El debate ha sido intenso y extenso (más de dos horas y media), con un público muy
participativo que no ha escatimado en aportación de ideas y de reivindicaciones.
Naturalmente, también ha habido sus rifirrafes, principalmente entre los dos partidos con
mayor representación en las Cortes de Aragón.
Sobre la ancha mesa en el Colegio, ha habido coincidencia en la necesidad de defender la
Atención Primaria y coordinarla con la especializada hospitalaria, para lo que es precisa
la dotación de mayores recursos.
Se han escuchado también palabras de equidad y de equiparación entre los hospitales (de
hecho se ha recordado la diferencia de trato con los Da Vinci).
Uno de los aspectos en los que se ha puesto énfasis es en el desarrollo de un plan de salud
mental a través de una concepción transversal y multidisciplinar.
La formación (ha habido coincidencia en respaldar la catalogación del Hospital de
Barbastro como universitario con todo lo que conlleva) y la carrera profesional han estado
sobre el tapete.
Y un apartado singular para el medio rural y la necesidad de estímulos no sólo
económicos, que también, sino de carácter profesional para que sea atractivo practicar la
medicina en los pueblos.
Todos los partidos han adelantado su intención de incrementar los presupuestos para
Sanidad, en unos casos con un porcentaje conjunto para toda la legislatura (el 25 %), en
otros a razón de un 5 % anual y en algún caso ajustándolo cada año a la evolución del
Producto Interior Bruto.
En un ambiente propicio, el presidente del Colegio de Médicos, José María Borrel, ha
apostado por la planificación y ha demandado un Pacto por la Sanidad establecido
escuchando a los profesionales sanitarios y duradero.
LAS CONCLUSIONES
Aurora Calvo, secretaria del Colegio de Médicos, ha expuesto las conclusiones de la Mesa
Redonda y destacado el alto grado de acuerdo en cuestiones nucleares para la sanidad
aragonesa
De Izquierda Unida, representada por Marga Deyá, «me quedo con la necesaria
incorporación en los tipos de atención primaria de otros perfiles de profesionales que
probablemente beneficiarían mucho la atención al paciente», como trastornos
emocionales, fisioterapia…
El PAR, con maría Eugenia Gabás, ha hecho hincapié en la colaboración público-privada,
esas medidas para incentivar y motivar a la atención primaria sobre todo en el medio rural
que en nuestra comunidad autónoma es tan importante. El piso en el pueblo, la casa del
médico como había antes, medidas concretas que pueden favorecer. Ha hablado del
problema del gasto sanitario, que no necesariamente ha de repercutir en la calidad.
Isabel Lasobras, de Chunta Aragonesista, ha aludido a las cien medidas concretas, que
«podremos leer todos en algún momento». Ha apostado por redefinir la cartera de
servicios de atención primaria y del aumento del gasto sanitario en ese área en un 25 %
en el que también han coincidido VOX y Podemos.
Santiago Morón, de VOX, ha abogado por el papel de la farmacia rural que es un baluarte
de la asistencia sanitaria en los pueblos, las unidades de referencia de enfermedades raras,
el acceso a tratamientos crónicos y consultorios locales, además del estímulo a los
médicos rurales con medidas económicas.
Marta de Santos, de Podemos Equo, ha cuantificado en un 25 % el aumento del gasto para
Atención Primaria. Igualmente, ha apelado a mejorar la asistencia a la salud mental y la
mejora de las infraestructuras para la calidad.
En Ciudadanos Tú Aragón, Jara Bernués ha abogado por la colaboración público-privada
y ha propuesto una subida anual del 5 %, y se ha hablado de la historia clínica electrónica
compatible con la atención primaria y especializada, también con el sistema público
español en una época de movilidad.
El Partido Popular ha defendido potenciar los programas de prevención. Ana Marín ha
tratado de la modernización de los hospitales, que es buen momento para hablar. Tres Da
Vinci para Zaragoza y ninguno para Huesca. Ha hecho mención especial a la flexibilidad
organizativa importante en una comunidad tan dispersa.
Iván Carpi, del PSOE, ha apostado por las plazas mixtas entre atención primaria y
especializada, incluso especializada entre hospitales. Es una motivación para los jóvenes,
además de la flexibilidad. También ha puesto sobre el tapete el aumento del presupuesto
y del personal médico y enfermería, y que hay que terminar muchas realizaciones
empezadas.
LAS PROPUESTAS DEL COLEGIO
José María Borrel, presidente del Colegio de Médicos, ha manifestado que ha estado
«muy a gusto con vosotros». «El problema es nacional», y ha afirmado que la tarjeta
sanitaria interoperable que es imprescindible y que se lo tomen las comunidades como
una necesidad, y no competencia.
«¿Sanidad universal, pública y gratuita? Por supuesto que sí. ¿Barra libre? No. No
confundamos. Esto implica que hay que hacer un diagnóstico como la hiperdemanda que
hay. ¿Hay pocos recursos o excesiva demanda? No se ha estudiado eso».
Ha enumerado otros problemas. «Un sector de población abusadora, medicina de
complacencia, que se hace a distintas niveles», un tema que no se ha hablado. «Recortes
no, estamos en elecciones, pero algún reajuste sí hay que hacer en muchas cosas, entre
todos. Ninguno de ustedes va a resolver la sanidad pública por sí sola. Nos necesitan a
nosotros y a todos los que están aquí y alguno más que pueda llegar». «Si hay algún recorte
o reajuste, supone un desgaste político, y cuando les critiquemos que no se enfaden».
El presidente del Colegio de Médicos ha asegurado que «el tema de la privada se ha tocado
desde distintos ámbitos y se van mezclando y parece que no habla todo el mundo de lo
mismo. Echemos la vista atrás a estos años de pandemia. ¿Qué hubiera sido de este país
sin todos los profesionales que trabajan en la sanidad privada? Es muy amplio, que no es
sólo el ricachón que paga no sé cuántos millones. Por cierto, hay mucha privada y puede
ser un complemento magnífico a lo que hay en sanidad pública».
Sobre la cuestión profesional, «la gestión ha sido hasta ahora partidista y hay que decirlo
así, y no queremos esto. Sólo considera hasta las próximas elecciones, y esto hay que
planificarlo porque formar un médico son mínimo once años y hay que hacer una
planificación a largo plazo. Queremos gestión profesional sacándola del partidismo. Lo
bonito sería que la sanidad dejara de ser un arma electoral. Más gestión, menos
burocracia, planificación gobierne quien gobierno».
Ha lamentado la tendencia al distanciamiento entre Sanidad y Servicios Sociales, «no sé
si por partición de ministerios y consejerías, pero hay un distanciamiento notorio. Y, si
no, entren en la residencia de la tercera edad y pregunten a los abuelos. La asistencia
sociosanitaria es mejorable, hay carencias a muchos niveles. Entras a una residencia y no
tienes ni acceso a la historia clínica, lo pedí hace años y se me negó».
Ha puesto el dedo en la llaga de «la patología social. Hemos sufrido mucho con la
pandemia, y seguimos pasándolo mal. Y en la consulta nos dice que no le llega el sueldo
y otro que no le suben el salario. Está insuficiente tratada y acaba en el centro de salud,
porque está abierto 24 horas. Estamos viendo mucho de esto, y se convierte en problema
de salud mental, donde estamos desbordados por completo. No voy a dar soluciones
porque ahí ya me salgo de nuestra competencia, pero nos está viniendo a nosotros el
problema social».
Un asunto en el que no se ha profundizado suficiente es en el «envejecimiento y
cronicidad. Ahí tenemos que ver que este sistema sanitario ni se diseñó ni se ha adaptado
para esto. Podíamos poner el tema de los paliativos en casa, que es donde queremos morir
todos, o la atención al dolor crónico. Pacientes que no son absorbidos por el sistema
hospitalario una vez que los hemos derivado y están recirculando y dando vueltas».
Ha criticado el «enfrentamiento entre la atención primaria y la hospitalaria, no sé quién
lo propicia y por qué. Especialistas son los médicos de familia y especialistas son los
hospitalarios. Se traduce en un distanciamiento cada vez mayor. Hay que evitar también
el enfrentamiento entre medicina y enfermería y se está favoreciendo este tema. Somos
profesiones complementarias, cada uno con nuestras competencias y condiciones y
tenemos que volver a trabajar juntos».
Respecto al medio rural, demanda «equidad con el urbano. Sin servilismo».
En cuanto a los hospitales universitarios, «aparte de llevar la U, requiere algo más.
Queremos hacer formación a todos los médicos, y los Da Vinci se quedan en Zaragoza.
¿Qué cirujano va a venir a Huesca? Que tengamos presente que hay que hacer algo más.
Que proteste el ayuntamiento por la gente que se tiene que desplazar a hacer pruebas a
Zaragoza».
También ha expresado su preocupación por el transporte sanitario. «Por mucha
capacitación profesional que haya, no es lo mismo un transporte sanitario con el médico
que sin el médico, igual que no es lo mismo con enfermero que sin enfermero. Que no se
sustituyan unos u otros por distintas titulaciones. Colaboración porque son profesiones
complementarias».
Ha entrado también en la cuestión de los recursos sanitarios. «Yo pediría que no quemen
a los sanitarios, que los mimen. Aunque sólo sea por egoísmo, cuiden a quien les cuida.
Hasta hace poco teníamos el mejor sistema formativo del mundo, formábamos a los
mejores médicos de familia del mundo y ahora todo eso está puesto en entredicho. Antes
que plantearme que si al acabar su formación se les obliga a retenerlos, hay que plantearse
todo el acceso a esa formación. Están haciendo de mano de obra barata para el sistema,
con funciones que no les corresponden por encima de su titulación y solo falta que al
acabar les dejemos de mileurista. Hay que hablar las cosas. Es una propuesta, por
supuesto, pero para hablarla».
Ha salido la flexibilidad laboral, la estabilidad. «Contratos dignos, que el sueldo no
dependa de las guardias. A más horas trabajadas, más cansancio y riesgo de error.
Pensemos en el paciente».
Sobre la propuesta de aumentar el número de estudiantes de medicina, ha estado de
acuerdo si no se baja la calidad formativa. Pero si se ha de clonar estudiantes no es la
solución. Hemos visto con anterioridad situaciones auténticamente lamentables, con paro
médico y abusos, y eso es parte responsable de lo que ahora tenemos».
Ha concluido con la triple P: «Planificación, planificación, planificación». Y, sobre todo,
ha reclamado que «el ambiente que ha habido aquí continúe en las elecciones y tiene que
acabar con un Pacto por la Sanidad entre todos».





