Pedro Solana (Monitor de esquí y coordinador del Curso Provincial de Iniciación al Esquí de Montaña, Montañeros de Aragón, Barbastro). En el segundo fin de semana solíamos ascender al Pico Campanil d’Aneu o Canal Roya, pero este año, de nuevo, la amenaza del mal tiempo nos hace recorrer nuevos parajes partiendo de la antigua aduana del Portalet y ascendiendo por unas laderas, esta vez de nieve dura y bajo un débil sol que se transluce sobre un cielo cubierto, desmintiendo las predicciones que nos anunciaban otra vez los malos augurios de un invierno tan extremo.
En este sábado 23 de enero, segundo en las jornadas de prácticas, aprovechamos las circunstancias para enseñar el uso de las cuchillas antiderrapantes, verdaderas salvadoras del esquiador que asciende por pendientes de nieve dura, actuando como los clásicos crampones al cruzar un glaciar.
Es ya en Francia donde coronamos una pequeña cima, el pico Estremere de 2165 metros y desde el que descenderemos por una canal , auténtico corredor empinado y con buena nieve. Hoy , de nuevo, disfrutaremos de un descenso seguro, pero no por ello menos excitante pues las características de la canal nos acercan más al esquí extremo sin añadir por esto riesgos indeseados ya que la nieve está durilla y bien asentada.
Como en tantas ocasiones , no puedo evitar incitar a los cursillistas gritándoles confiado : -¡Ánimo, seguidme, está como en pista…! -¡ Adelante…!
Una vez llegados a la base de la canal, en las inmediaciones de la cabaña de Tourmont, casi sin dar un respiro apenas para comer algo, reanudan algunos grupos las prácticas de búsqueda con los aparatos ARVA. El día, a pesar de la mala predicción, ha aguantado muy bien y con temperaturas suaves. Ya sólo queda un leve ascenso paralelo a la carretera que asciende el puerto del Portalet desde la vertiente francesa. De reojo, en la subida , no dejo de observar esas curvas finales de un puerto que conocemos tan bien pues nos evocan ediciones pasadas de la emblemática marcha ciclista «Quebrantahuesos».
Se repiten una vez más las alegres salutaciones por parte de los guardas de la Casa de Piedra , José Angel , Mª Angeles y Segis en cuanto traspasamos el umbral del más genuino de nuestros refugios. Como siempre, nos sentimos en casa, que es la de todos los que pertenecemos a la Federación Aragonesa de Montañismo. Igual que ocurría en Benasque , aquí encontraremos un sin fin de facilidades y atenciones pues necesitamos de un merecido descanso a la vez que recuperar energías con alimentos saludables y cariñosamente presentados en la cena.
Sabremos sin duda hacer un hueco en el comedor para recibir dos charlas «estrella» en la temática del Curso. Una de ellas será impartida por nuestro «gurú» de la nivología, José Antonio Cuchí, de Peña Guara, que una vez más nos mostrará los últimos avances de sus continuos estudios sobre el tema de las avalanchas y de su prevención.
La segunda, y no menos importante, nos la dará José Antonio Torrijos «Torri», miembro destacado del Greim de Panticosa y ala vez experto tutor de perros adiestrados en la búsqueda de víctimas de avalanchas. Será una charla impartida ya el domingo 24 por la mañana, completísima sobre las últimas conclusiones a las que nuestros representantes tuvieron oportunidad de asistir dentro de un Simposium que tuvo lugar en los Alpes recientemente y donde se reunieron expertos a nivel mundial para acordar criterios en la defensa de las vidas de aquellos que se puedan ver afectados por los aludes.


