La acusada de matar a su compañero sentimental en la madrugada del jueves en Monzón pasará a disposición judicial hoy sobre el mediodía para prestar declaración ante la jueza número 2 del Juzgado de la capital mediocinqueña que instruye este luctuoso suceso, el primero de violencia doméstica que se recuerda en la localidad y que ha causado gran conmoción.
La acusada Claudia Zambrana, que tiene sobre unos 50 años y es de nacionalidad boliviana, está arrestada en los calabozos de la Guardia Civil de Monzón desde la madrugada del jueves cuando los agentes de la benemérita descubrieron el cadáver de su compañero sentimental de origen pakistaní. Esclarecer la identidad de la víctima ha sido uno de los condicionantes para que siga, al menos hasta la jornada de hoy, decretado el secreto de sumario por parte de la jueza titular que instruye las diligencias.
Cabe recordar que en el domicilio donde vivía la pareja, en el piso 2º A del inmueble número 4 de la céntrica calle Estudios, no había ninguna documentación de la víctima.
Ayer se tenía por fin identificado el cadáver de este hombre de mediana edad de entre los 40 y los 50 ños, y sólo faltaba confirmar sus datos personales a través de fuentes consulares.
La víctima mantenía una relación sentimental con la acusada desde hace más de un año y no tenía ninguna vinculación con los vecinos, ni se le conoce familiares ni amgios cercanos. De hecho, desde que el cadáver fue conducido a la funeraría El Jardín nadie se ha acercado por el tanatorio para pedir algún tipo de información o velar el cadáver.
La autopsia se le practicó el jueves y todo parece apuntar que su muerte se la causó una herida de arma blanca, un cuchillo, que la acusada le clavó en la arteria femoral.
Según relataron algunos vecinos, la detenida debió de asestarle la puñalada tras una ardua discusión que comenzó pasada la medianoche. Claudia Zambrana había salido al balcón pidiendo auxilio y poco después tras entrar en el domicilio le clavó el cuchillo.
La boliviana tiene dos hijos uno de ellos menores fruto de la anterior relación sentimiental. Ninguno de los dos vivía en el inmueble ni se encontraba cuando ocurrieron los hechos.
Tras ser detenida se le asingó el abogado de oficio José Manuel Laglera que ayer tarde aseguraba que su defendida «se encuentra bien, dentro de las circunstancias». El letrado no quiso adelantar en qué basará su defensa y está a la espera de que hoy la acusada tome declaración ante la jueza.
La ley de enjuiciamiento criminal determina hasta 72 horas hasta que la detenida sea llamada por la jueza para tomar testimonio. Asimismo se podría determinar un ingreso preventivo en prisión al tratarse de un delito violento.

