Los amantes del buen vino, los curiosos o simplemente aquellas personas que busquen alguna propuesta distinta para sus vacaciones, puentes festivos o fines de semana tienen una cita en Somontano. Desde hace cinco años la cultura del vino ha calado con fuerza en el Somontano y el denominado enoturismo (turismo ligado con la viticultura), cada vez más en alza en España y otros países productores, se ha convertido en una de las propuestas más reconocibles y atractivas de esta comarca de la mano del consorcio Ruta del Vino Somontano.
El turista o el visitante a este territorio tiene al alcance de su mano otras opciones complementarias a beber o llevarse a casa una botella de Somontano como recuerdo de su estancia. Visitar bodegas, participar en catas, maridas vinos especiales con platos autóctonos y conocer los encantos paisajísticos y culturales del Somontano forman ya un paquete turístico de calidad bajo el sello nacional de la Ruta del Vino.
Esta iniciativa se planteó en 2005 en Barbastro a raíz de una propuesta de ACEVIN (asociación de ciudades españolas del vino) para establecer rutas turísticas de calidad en distintos destinos de gran tradición vitivinícola. Se invitaba a Barbastro a trabajar en la Ruta Vino Somontano, un sello de calidad turística homologado por la Secretaria de Estado de Turismo y el Ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino, y que tiene la misma entidad que la ruta Paradores o del Camino del Santiago. El Ayuntamiento barbastrense vio en la idea un potencial turístico e invitó a la Denominación de Origen y a la Comarca a crear en 2005 la Asociación de Promoción Turística del Somontano. En 2006 la Ruta Vino del Somontano era refrendada y pasaba a formar parte del selecto club de las Rutas del Vino de España.
El proyecto de la Ruta del Vino se fundamenta, por una parte, en el desarrollo integral y sostenible del territorio, diversificando la economía y asociándola al vino como sector económico de éxito y, por otro, en la búsqueda de la desestacionalización turística con un nuevo perfil de público emergente.
En este sentido, tras cinco años de trabajo ya se puede considerar a la Ruta del Vino Somontano como un «motor económico y turístico» de este territorio, como asegura su gerente Natalia Gracia.
Los datos así lo avalan. La Ruta del Vino Somontano nació con 30 establecimientos (bodegas, restaurantes y hoteles de calidad y agencias de viaje) y actualmente ya son cerca de 90 empresas que integran la oferta enoturística de la Ruta: 16 bodegas, 20 alojamientos, 6 comercios
especializados, 19 restaurante, 3 bares de vinos, 2 empresas de agroalimentación (una almazara y una quesería), 4 empresas de deporte de aventura y ocio, 7 centros museísticos, 2 empresas de transporte y 4 agencias de viaje receptivo.
El crecimiento de esta red es evidente: en cinco años se ha triplicado el número de establecimientos iniciales, sin olvidar el nacimiento de nuevas empresas que han surgido aprovechando los nichos de mercado que se han generado en este contexto. Además la Ruta del Vino Somontano tiene llamando a la puerta a otros establecimientos que esperan a su validación (cada uno de ellos debe pasar una auditoría de calidad).
47.000 visitantes
Desde el año 2006, las Rutas certificadas han pasado a formar parte de la oferta turística oficial de España abriendo el desarrollo de diversas actuaciones para el posicionamiento de este producto turístico en los mercados internacionales a través de los canales de promoción, distribución y comercialización controlados por Turespaña, organismo de la Administración del Estado. Estas acciones incluyen la presencia en el portal turístico nacional www.spain.info y en la red de oficinas de turismo españolas en el extranjero, la edición de material divulgativo conjunto, etc.
Desde el Somontano, por su parte, se viene trabajando en la edición de materiales divulgativos, campañas especializadas con eventos puntuales como el Festival Vino Somontano, en la actualización de la página web (www.rutadelvinosomontano.com) o en la presencia de encuentros promocionales o sesiones de trabajo como la realizada esta semana en Madrid con agentes de agencias de viajes internacionales.
Los últimos pasos más destacados en esta línea han sido la firma con Pyrenair para atraer visitantes hasta esta zona, aprovechando el revulsivo del esquí, y un acuerdo con agentes sociales del Somontano para trabajar porque este territorio se convierta en un destino de turismo con desarrollo sostenible.
Los esfuerzos de promoción van teniendo su éxito ya que a juzgar por los datos de 2009, 47.000 personas acudieron a visitar las 16 bodegas que forman parte de la Ruta. A ello habría que añadir las personas que optaron por realizar cursos de cata o hicieron uso del resto de establecimientos que conforma la oferta enoturística.
Las cifras e 2010 se cerrarán en enero pero desde la Ruta del Vino Somontano esperan que la crisis no pase factura y se siga con la tendencia de aumento de visitantes desde la creación de esta iniciativa.





