De acuerdo con los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), los precios aumentaron en Aragón seis décimas en marzo respecto al mes anterior, como consecuencia fundamentalmente del comienzo de la nueva temporada de moda y de las subidas de precios de los combustibles. Sin embargo, esta subida fue inferior a la registrada en el mes de marzo del año pasado, por lo que la tasa de inflación desaceleró hasta quedar en el 1,9% anual, dos décimas por debajo del dato de febrero.
De forma similar, en el conjunto de España, los precios subieron en marzo siete décimas respecto a febrero, lo que condujo la tasa anual de inflación hasta el 1,9%, idéntico registro al aragonés.
En el conjunto de la UEM la tasa de inflación se moderaba una décima en marzo y se situaba en el 2,6% anual, por lo que el diferencial favorable se ampliaba para Aragón al situarse en siete décimas. El promedio de España mostraba ese mismo diferencial favorable, de modo que se acumulan seis meses consecutivos de inflación inferior a la media de la eurozona, lo que debería contribuir a la mejora de la competitividad-precio exterior de los bienes y servicios producidos en Aragón y España.
El crecimiento mensual de seis décimas en los precios aragoneses tuvo su origen, básicamente, en el inicio de la nueva temporada de moda y el encarecimiento de los combustibles. Las mayores subidas mensuales se produjeron en vestido y calzado (3,5% mensual) y transporte (1,5% mensual), seguidos a gran distancia de ocio y cultura y alimentos y bebidas no alcohólicas, en ambos casos con un aumento mensual de cuatro décimas. También subieron de forma significativa los precios de menaje y vivienda (tres décimas mensuales).
Estas subidas se vieron parcialmente compensadas por descensos de precios en los casos de medicina (-0,6% mensual) y hostelería (-0,3% mensual), en el primer caso debido al abaratamiento de los medicamentos.
En términos interanuales, los grupos de consumo más inflacionistas continuaban siendo los más relacionados con el precio de los combustibles. Así, tanto transporte (5,1% anual) como vivienda (3,0% anual) mostraban en marzo tasas anuales de inflación elevadas, aunque hay que señalar que siguen dibujando una senda de desaceleración. Junto a ellas encontramos a la enseñanza (3,1% anual) y alimentos y bebidas no alcohólicas (3,0% anual), mientras que bebidas alcohólicas y tabaco (2,3%), menaje (1,5%) u hostelería (0,8%) muestran tasas anuales más moderadas.
Los precios de vestido y calzado no han variado en los últimos doce meses, mientras que en tres grupos de consumo se producen descensos anuales en los precios. Son los casos de ocio y cultura (-1,2% anual), medicina (-2,9%) y comunicaciones (-3,4%).
En suma, se prolonga un mes más la influencia sobre los precios de la debilidad de la demanda de los hogares, lo que sigue siendo particularmente visible en la evolución de la inflación subyacente, que es aquella que excluye de su cálculo los alimentos no elaborados y los productos energéticos. En Aragón la tasa anual de inflación subyacente cedía dos décimas en marzo y se situaba en el 1,0%, prácticamente la mitad de la inflación general. En el promedio de España la subyacente se mantenía en el 1,2% en marzo, mientras que en el conjunto de la eurozona la inflación subyacente en febrero (último dato conocido) era del 1,9%.
Por provincias aragonesas, Huesca seguía siendo la más inflacionista con una tasa anual del 2,3% en marzo, seguida de Zaragoza con un 1,8% y de Teruel con un 1,7%.
En la última reunión del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo celebrada el pasado miércoles día 4 de abril, se acordó mantener el tipo de interés de referencia en el 1,0%, tal como se esperaba. En su boletín mensual de abril, el BCE asume que la inflación de la eurozona se mantendrá por encima del 2,0% a lo largo de 2012, en un contexto de riesgos al alza para los precios y riesgos a la baja para las perspectivas económicas. No obstante, las expectativas a medio plazo siguen firmemente ancladas en niveles compatibles con el objetivo de la entidad de mantener el crecimiento de los precios en niveles cercanos pero inferiores al 2,0%.



