Una tormenta recorrió ayer media provincia y recaló en Monzón alrededor de las nueve de la noche, con fuerte viento y algo de granizo. La Policía Local recibió treinta llamadas de vecinos que alertaron de árboles caídos, entrada de agua en sótanos y el anegamiento de los pasos inferiores a la vía férrea de la avenida de Fonz y el polígono Paúles.
La Concejalía de Servicios y el Servicio de Bomberos de la Comarca activaron tres retenes que, poco a poco, fueron resolviendo las diferentes situaciones. También colaboraron los agentes de la Policía Local. El agua embalsada en el paso inferior del polígono desapareció con rapidez, y en el de la avenida de Fonz la circulación estuvo interrumpida más tiempo.
Sucesos más destacables: un choque de coches en la avenida del Pilar, sin daños personales; bajos inundados en las calles Costa y Zaragoza; goteras en el Espacio Joven y el pabellón “Saludas”; y árboles caídos en la entrada de Conchel, la chopera, La Armentera (uno acabó sobre un coche), la carretera que baja a Pueyo de Santa Cruz, camino de Guaso, camino de la Alegría…
Sin restar importancia a los daños, el concejal de Servicios, David Martínez, indicó que el protocolo de actuación de los policías, los bomberos y los retenes de servicio funcionó bien. “En estas situaciones se agolpan las llamadas telefónicas y, lógicamente, cada perjudicado quiere ser el primero en ser atendido. Los responsables valoran los siniestros y priorizan. La seguridad de las personas, las inundaciones de viviendas y las carreteras cortadas por árboles van en primer lugar”, añadió.
Pasada la tormenta, el alcalde, Álvaro Burrell, y Martínez inspeccionaron los lugares más afectados por la tromba de agua.



