En mi opinión, todas las poblaciones asentadas en el medio rural se pueden beneficiar de las ventajas que ofrecen las energías limpias o renovables. Se trata de hacer un estudio de los recursos existentes en cada zona, dependiendo de su ubicación geográfica.
También considero muy importante que las Administraciones impulsen y apoyen cualquier iniciativa que signifique la implantación de los sistemas que aprovechan estas energías. Es el caso del biogas (gas metano) obtenido sobre todo de los purines (residuo que se produce en las granjas porcinas), abundantes en el medio rural. También puede mejorar la actividad económica y social, ayudando a fijar población, máxime en estos momentos en que la despoblación es un problema importante.
Las aplicaciones que pueden ser útiles y beneficiosas en el ámbito rural se pueden desglosar en los siguientes puntos:
1.- Biomasa: Utilizar los residuos vegetales para la obtención de agua caliente sanitaria y calefacción. Además, se conseguiría reducir el número de incendios que todos años produce efectos devastadores.
2.- Con energía solar fotovoltaica y/o eólica se pueden abastecer:
– Sistemas de riego y bombeo de agua.
– Naves agrícolas y ganaderas.
– Viviendas rurales.
– Suministro de agua a pequeños núcleos rurales.
– Pastores eléctricos.
3.- Climatización de piscinas con energía solar térmica.
4.- Nichos calientes para invernaderos con energía solar.
5.- Agua caliente sanitaria y calefacción, combinando la energía solar, la geotérmica y la biomasa.
6.- Tratamiento de aguas (potabilización, depuración, etc.).
7.- Desarrollar un turismo rural más ecológico.

En definitiva, estas y otras medidas que hagan posible encontrar el equilibrio entre las necesidades, el uso racional de la energía y el buen uso y gestión de las energías renovables, serán un valor añadido que, además, servirá para crear empleo y fijar población.
En Almocita, pueblo de Almeria, han puesto en marcha proyectos de este tipo, demostrando las grandes ventajas que tienen:
1.- Menor contaminación atmosférica y acústica, pues los vecinos hacen menor uso de los vehículos a motor y, por tanto, usan más la bicicleta y las piernas.
2.- Progresiva implantación de las energías renovables, hasta el punto de llegar a un alto grado de autosuficiencia.
3.- Utilización de aparatos de bajo consumo (iluminación, electrodomésticos, etc.)
4.- Aprovechar el agua de lluvia.
5.- Hacer un uso racional del agua, tanto potable como de riego.
6.- Óptima gestión de los residuos sólidos y orgánicos.
7.- Mejorar la educación medioambiental en todos los sectores de la Sociedad pero, sobre todo, en el ámbito de la enseñanza.
8.- Activar el desarrollo económico de la zona, pues la instalación de sistemas relacionados con las energías renovables consigue que se creen puestos de trabajo.
9.- Mejorar el ciclo agro-alimentario, poniendo en valor una agricultura y una ganadería más sostenible.
10.- Mejorar la industria para que los productos que se fabriquen sean con menor impacto medioambiental.
11.- Construcción de edificaciones más sostenible con el fin de disminuir las emisiones a la atmósfera, es decir, construir viviendas bien aisladas térmicamente, bien orientadas, con materiales lo más naturales posible, y con la incorporación de sistemas de energías renovables.
Cuando hablamos de construir una casa decimos que ésta no se empieza por el tejado, sino por los cimientos, sin embargo cuando hay que reformar la misma sucede al contrario, o sea, hay que empezar por el tejado para que, en caso de lluvia, no la destruya. En esta casa, llamada Tierra, puede suceder algo parecido, pues hasta la fecha se ha prestado más atención a los detalles internos o decorativos, pero hemos olvidado el mantenimiento del tejado, con lo cual han aparecido goteras y se corre el riesgo de que se hunda.
La utilización de las energías renovables implica una forma de vida más ecológica y su conocimiento, gestión y desarrollo, determinarán un modelo social en el cual los seres humanos sepamos usar racionalmente los recursos que nos ofrece la Naturaleza, adaptándonos -en su ciclo- en el lugar que nos corresponde y, sobre todo, colocándonos al servicio de la misma. Contrariamente a lo que sucede hoy día, es decir, el ser humano ha colocado la Naturaleza a su servicio, haciendo uso desmesurado de su riqueza, rompiendo muchos de los eslabones del ecosistema en que nos encontramos, con la particularidad de que son insustituibles y el hombre jamás los podrá fabricar.
De estas experiencias, considero muy importante la necesidad de informar a los ciudadanos, para tomar conciencia de que nuestros hábitos y gestos consigan que el desequilibrio ya existente en la Naturaleza pueda ser minimizado.



