El servicio de asistencia psicológica a la mujer víctima de la violencia de género no se está impartiendo en Somontano desde comienzos de año. El servicio lo financia el Instituto Aragonés de la Mujer (IAM) y la Comarca del Somontano desde el año 2013. Ambos entes firmaron un convenio para sufragar el contrato de la psicóloga que durante unas horas a la semana se desplaza a Barbastro para atender a las mujeres víctimas de malos tratos, y otros problemas como separaciones traumáticas.
Hasta el año 2013 el servicio, muy demandado entre las mujeres (se estima que unas 40 mujeres acuden a terapias en Somontano) se prestaba desde el área de la Mujer del Ayuntamiento de Barbastro en colaboración con el IAM. Pero el Gobierno de Aragón decidió el año pasado que los convenios se debían firmar con las comarcas. Tras la firma del convenio, las atenciones psicológicas se reanudaron en la sede comarcal a partir de agosto y hasta final de 2013.
La Comarca de Somontano recibía la pasada semana el convenio para prestar este servicio por parte del IAM, por lo que la puesta en servicio de la atención psicológica será inminente, según indica el presidente de la Comarca Jaime Facerías. El presidente asegura que la Comarca no lo había puesto en marcha ya que no tenía la certeza de la partida del IAM. En cambio otras comarcas lo prestan al adelantar sus fondos propios. «Yo no puedo pagar por un servicio que no se ha convenido. No me parece legal. Además habría que preguntar al Gobierno de Aragón por qué ha tardado tanto en enviarnos el convenio», señala.
Este retraso motivaba las críticas del colectivo asistencial que trabajan con el colectivo creado hace unos años para atender a las mujeres víctimas de la violencia de género. En un manuscrito las profesionales de la Salud y trabajadores sociales del Hospital de Barbastro y de los centros de salud de Berbegal, Abiego y la ciudad del Vero denuncian el «agravio comparativo que padecen las mujeres en nuestra Comarca, instando a las Instituciones y Poderes Públicos a los que compete a que solucionen esta grave situación de los dos últimos ejercicios presupuestarios».
El retraso en la firma del convenio ha hecho que muchas víctimas de la violencia de género acudan a Huesca donde sí que se ha seguido prestando con continuidad el servicio. Otras han solicitado visita a la consulta de atención mental del Hospital de Barbastro, aumentando la lista de espera de psicología que ronda los tres y cuatro meses.
La trabajadora social del Centro de Salud de Barbastro, Matilde Burrel, lamenta este retraso en prestar el servicio ya que la mujer víctima de la violencia de género «no puede esperar tres meses en ser tratada y es muy difícil hacerlo desde salud mental de forma general». La trabajadora social confía en que se inicie inminentemente pero critica que la psicóloga que se haga cargo deberá de atender «la labor de todo un año en cuatro meses, y así no se puede funcionar porque son muchas las mujeres que necesitan este servicio».




