Las cuatro plantas de tratamientos de purines de la provincia de Huesca, ubicadas dos en Monzón, una en Fonz y otra en Altorricón, se plantean su cierre definitivo si el Gobierno central aplica tal y como tiene previsto su reforma de la ley energética.
La nueva normativa estatal contempla un recorte de hasta un 60% de las ayudas públicas a este sector que recupera los desechos de las granjas de cerdos. Esta medida hace inviable la actividad económica de un sector que se considera estratégico ya que aporta una solución medioambiental a la proliferación, cada vez más de granjas de ganado porcino.
De hecho, este año ya se han superado las licencias tramitadas por el Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente para la instalación de granjas en la provincia altoaragonesa con respecto a 2013, según explican desde la ADAP, Asociación de Empresas para el Desimpacto Ambiental de los Purines.
Ello supone que en caso de producirse un probable cierre de estas plantas de tratamiento de purines, se vería condicionada también la viabilidad de las granjas de cerdos, que especialmente proliferan en la zona oriental del Alto Aragón y también en los Monegros.
Como rechazo a la propuesta de reforma del Ministerio de Industria, las 29 plantas españolas de desimpacto ambiental de los purines, integradas en la ADAP, decidían el pasado 7 de febrero cesar su actividad.
En el caso de Huesca las cuatro plantas siguen paradas y su futuro no es muy halagüeño. El grupo Iberdrola tiene dos plantas en el Cinca Medio, una en Monzón y otra en Fonz. Uno de sus responsables aseguraba ayer a este periódico que tras la publicación de la orden ministerial el pasado viernes que hacía mención a esta reforma «estamos evaluando qué hacer. Nos han dejado sin opciones y aunque es precipitado hablar de cierre definitivo de la actividad, no deja de ser una opción que tiene peso».
La otra planta importante en el Cinca Medio también se encuentra en Monzón y pertenece a la compañía Gas Natural. Responsables de esta instalación compartían ayer la preocupación de sus compañeros. «Estamos parados desde el día 8 de febrero y la empresa de momento no ha dicho que la cierra. Pero no hay actividad. Simplemente realizamos una prueba de arranque cada semana. Si no cambian las cosas el futuro se ve negro», señalaba una empleada con pesimismo.
La planta Gascor se encuentra en Altorricón y pertenece al grupo norteamericano Desser Rand. También se encuentra parada desde comienzos de febrero con un futuro incierto.
Desde la ADAP emitían ayer un comunicado en el que se anunciaban que algunas plantas españolas han iniciado el proceso de cierre definitivo y, en algunos casos, barajan la posibilidad de solicitar el concurso de acreedores para afrontar las deudas contraídas. La forma y las consecuencias de los cierres se concretarán en los próximos días en los consejos de administración de las diferentes plantas.
Esta medida ha sido adoptada tras la aplicación de la orden ministerial de parámetros retributivos a las tecnologías de renovables, cogeneración y residuos publicada el pasado viernes en el BOE por el Ministerio de Industria, Energía y Turismo, ya que impide la reanudación de la actividad de las instalaciones.
Para evitar este cierre de plantas y generar un problema medioambiental sobre todo en el medio rural, desde la ADAP ofrecían diálogo al Ministerio de Industria. La ADAP propone buscar una posible solución negociada para que este recorte de forma escalonada las aportaciones hasta el año 2024, medida que inicialmente ha sido rechazada por el Ministerio.
Las 29 plantas de purines que hay en España tratan más de 2,5 millones de toneladas de residuos al año. El parón que sufren desde febrero ha dejado a cerca de 3.000 granjas de cría porcina sin opción de dar salida a sus excedentes de purines, en cumplimiento de sus compromisos con la legislación medioambiental. «El nuevo escenario propicia, además, una inseguridad jurídica que puede ahuyentar las inversiones en un sector estratégico como el porcino, que lidera las exportaciones cárnicas españolas de los últimos años», señalan desde la ADAP.



