La Ribagorza es la comarca de la actual diócesis de Barbastro – Monzón que más piezas tiene en condición de depósito en el Museo Diocesano y Comarcal de Lérida. Según recordaba ayer en la inauguración del nuevo Museo Diocesano de Barbastro-Monzón el director general de Cultura del Gobierno de Aragón y ex alcalde durante varias legislaturas del Ayuntamiento de Graus, Ramón Miranda, solamente de los varios pueblos que configuran este municipio aproximadamente un tercio de las 112 obras en litigio con Lérida provienen de ellos. Mientras que en torno a sesenta bienes son originarios de la Ribagorza.
Entre las 25 piezas catalogadas como Bien de Interés Cultural por el Gobierno de Aragón y cuya reproducción en fotografía se exhibe en el recién inaugurado museo se encuentran dos de ellas. Un bol de estaño del siglo XIV procedente de Benavente de Aragón y un píxide de plata del siglo XVII de Puebla del Mon.
A Miranda tras comprobar estas piezas en fotografía le embargaba un sentimiento «de asombro porque como ha dicho el presidente Iglesias en una sociedad democrática y en un Estado de Derecho lo razonable es que las sentencias se cumplan. Estamos bastante asombrados de que sentencias reiteradas que certifican a que la propiedad es de las parroquias del obispado de Barbastro-Monzón y por tanto tienen que estar en este museo de referencia, es bastante sorprendente que no se cumplan las sentencias. Es algo increíble y creo que quienes están resistiéndose a cumplir esa sentencia están erosionando gravemente el sistema democrático que se basa precisamente en eso en que prevalezca el Estado de Derecho para solventar cualquier conflicto».
Su sucesora en la alcaldía de Graus, María Victoria Celaya también tomó el discurso del presidente de Iglesias como referencia de su argumento al asegurar que las piezas en litigio «tienen que venir a este museo porque sólo de esta manera la colección de este museo estará completa».
La Litera es otra zona especialmente castigada por este litigio ya que varias obras de sus parroquias también se encuentran depositadas en Lérida. Algunas de ellas también están presentes fotografiadas en el nuevo museo. Es el caso de la parroquia de Tamarite de Litera que cuenta con una tabla de un calvario atribuido a Pedro García de Benabarre, del siglo XV. Su alcalde, Francisco Mateo, aseguraba que el museo de Barbastro – Monzón es «magnífico, una obra de envergadura y de referencia para ser visitado dentro de la provincia de Huesca», aunque lamentaba que las obras de su pueblo «no estén expuestas por desgracia. Esperemos que como ha dicho el presidente vuelvan muy pronto aquí y a las parroquias». Para el alcalde tras ver el calvario de Tamarite en una fotografía en lugar del original «sientes pena, sobre todo por las reiteradas sentencias que ha habido alguien se empecine en no quererlas devolver. Pero estamos en un Estado de Derecho y tarde y temprano volverán».
El Cinca Medio también posee piezas en depósito en Lérida, concretamente los municipios de Monzón y Binaced – Valcarca. Ayer el alcalde de Monzón, Fernando Heras, de cuya parroquia se exhibe en el nuevo museo en fotografías una predela de retablo en óleo sobre tabla de principios del siglo XVI y un retablo de San Antonio Abad, atribuido a Jaume Ferrer I, en temple sobre madera de pino del siglo XV, pedía que las piezas «estuvieran expuestas» además de en el Museo de Barbastro en la subsede que se habló en su día en los bajos de la casa parroquial de Monzón. «Lo que yo pido es que las piezas tienen que estar expuestas y si puede ser parte de esa colección a lo largo de esa sede itinerante de Monzón», afirmó. Si bien Heras matizó que el de ayer era un día para reclamar «que las piezas vuelvan cuanto antes a su legítimo propietario que es el obispado de Barbastro-Monzón que ya debería disfrutarlas desde hace años» y matizó que no era momento de entrar en debates «que pueden ser peligrosos sobre a qué parroquia en concreto corresponde cada pieza. El legítimo propietario es el obispado y es él quién tiene que exponerlas».
En cuanto al museo, Heras lo calificó de «magnífico» y destacó «la reforma del entorno de la catedral que es espectacular. Es un elemento más de satisfacción y orgullo y de interés que tenemos en la provincia y más concretamente en el territorio de la diócesis para poder visitar y exponer la riqueza patrimonial de esta diócesis desde hace muchos siglos y ojalá que lo podamos ver en su plenitud con las 112 piezas».


