El presidente de Aragón, Marcelino Iglesias, ha clausurado este viernes en Barbastro la Asamblea de la Conferencia Española de Consejos Reguladores Vitivinícolas que ha reunido a una treintena de representantes de las denominaciones de origen españolas para debatir sobre cuestiones de actualidad del sector, entre ellas la polémica reforma de la Organización Comunitaria del Mercado del Vino (OCM).
Esta plataforma, que es la legítima representante del vino de calidad español a nivel nacional e internacional, respalda de esta manera la celebración del 25 aniversario del Consejo Regulador de la D.O. Somontano.
La asamblea ha sido inaugurada esta mañana por el consejero de Agricultura del Gobierno de Aragón, Gonzalo Arguilé, quien ha recogido las peticiones planteadas por el presidente de los consejos reguladores Fernado Prieto, a su vez presidente de la D.O. castellana de Valdepeñas, y ha expresado su apoyo al sector. Arguilé ha rechazado las medidas que contempla la reforma de la OCM como el arranque de viñedo y la creación de nuevas marcas vitivinícolas en España. El consejero ha llamado a la unidad del sector y ha pedido «plantar cara» ante estas «propuestas erróneas porque nosotros también somos Europa». Asimismo ha criticado que la Unión Europea no disponga más fondos para la promoción de los vinos de calidad como medida para paliar la crisis del sector. Además ha recalcado que las denominaciones de origen «son sinónimo de calidad y suponen una garantía para el consumidor».
Tras una intensa mañana de reuniones para debatir cuestiones relativas al sector vitivinícola de carácter nacional e internacional, la asamblea de la Conferencia Española de Consejos Reguladores Vitivinícolas ha deparado tres principales conclusiones que han planteado al presidente del Gobierno aragonés y que harán llegar al resto de administraciones y a la opinión pública. Estas conclusiones son: la defensa del modelo de denominaciones de origen vitivinícola como el modelo de producción y comercialización que mejor une al mismo tiempo la defensa de un territorio y del medio socio rural sobre el que se asienta y su rechazo frontal a la liberalización de los derechos de plantación que propugna la Comisión Europea; el rechazo a la denominación de «Vinos de la Tierra de los Viñedos de España», marca que propone el Ministerio de Agricultura, «que presupone vender el modelo contrario por bajo, sin tener en cuenta la excelencia del producto, sino simple y llanamente la venta por la venta, pero incluso poniendo por delante el nombre de España, que tanto esfuerzo ha costado prestigiar en otros modelos»; y potenciar la promoción de vinos de calidad como medida ante un mercado en recesión y con ayudas de la U.E.
Por su parte, el presidente del Gobierno de Aragón ha destacado que el vino es uno de los sectores que más ha ayudado a mantener la población y el equilibrio en el medio rural y ha asegurado que los Consejos Reguladores de las Denominaciones de Origen «han sido los grandes responsables del avance del sector del vino».
Iglesias ha felicitado a la D.O. Somontano por su veinticinco aniversario y ha señalado que su trabajo en este tiempo la ha convertido en la actualidad «en un referente internacional y en un ejemplo para otras denominaciones españolas».
En este sentido, ha recordado el «salto espectacular que ha dado el vino en el Somontano y en Aragón, donde estamos exportando el 60% de la producción. Estamos pasando por un momento de dificultad económica pero yo no tengo ninguna duda de que el sector de vino tiene un magnífico presente y un futuro muy esperanzador».
Tras su participación en este foro, las denominaciones de origen españolas aprovecharán su estancia de cuatro días para conocer el patrimonio histórico, cultural y vinícola de Somontano.




