Con el estribillo del tema de Héroes del Silencio ‘Entre dos tierras‘, recitada por el escritor, consultor y empresario de medios de Internet Darío Pescador -«un clásico del folclore popular aragonés», como la definió- iniciaba la lectura de las conclusiones del que ha sido el primer Congreso del Libro Electrónico celebrado el jueves y ayer en Barbastro. ‘Entre dos tierras’ ha sido el título de una de las ponencias pero podría ser perfectamente el título de la crónica de resumen de este congreso ya que lo que está claro es que el libro es un producto cultural (para algunos también de ocio) que está entre dos tierra, el papel y lo digital, pero que va a convivir así por mucho, mucho tiempo. Si se puede sacar alguna conclusión de la cita que ha dirigido Fernando García Mongay, experto ya en colocar a Huesca en la elite de los congresos del sector digital como ha hecho con el de peridismo, es esa.
«El futuro del libro no es papel o digital, si no que es digital y papel. Hay un 50% de gente que ha ido a lo digital y ha vuelto, van a convivir los dos formatos, por eso hay que tener una buena relación del precio porque no se puede vender best seller a 29 euros. El lector querrá comprar un buen libro a un buen precio. Tenemos que hacer autocrítica y ocuparnos, no preocuparnos porque el victimísmo no nos llevará a ningún sitio». Son palabras de Patxi Beascoa director comercial y de marketing del grupo Random House Mondadori, uno de los gigantes de este sector y que junto a Amazon, Planeta, Santillana o Google Play -entre otros- no han querido perderse. Beascoa participó en una mesa redonda sobre el futuro del libro moderada por el periodista de HERALDO Antón Castro y que contó con la presencia del escritor barbastrense Manuel Vilas, del periodista Jordi Pérez y Diego Moreno de Nórdica, que abogó por realizar libros digitales de gran calidad y que aprovechen los recursos multimedia.
Otra de las conclusiones, quizás la más real a corto plazo, es que este congreso va a tener continuidad. Primero por el compromiso de las instituciones, sobre todo DPH, Ayuntamiento de Barbastro y UNED, como aseguró el presidente y alcalde Antonio Cosculluela, y también por el respaldo de grandes grupos editoriales, principales agentes internacionales, público y medios.
De las nuevas tecnologías en el ámbito cultural todos han hablado pero fue Javier Celaya, socio-fundador de Dosdoce.com, un observatorio que analiza desde 2004 el impacto de internet en el sector cultural, quien compartió una visión y recomendaciones sobre las tendencias digitales de aquí al final de la década en el mundo del libro. «Las decisiones sobre el futuro hay que hacerlas en el presente», insistió Celaya para quien si la industria editorial «quiere ser relevante en los próximos años tendrá que invertir fuertemente y asumir las pérdidas, o resignarse a seguir el destino de los gigantes de la industria discográfica o la prensa, reducidos a una sombra de lo que fueron, su antiguo negocio en manos de los grandes de Internet», afirmó este gurú tecnológico que en noviembre dirigirá el congreso iberoamericano de cultura digital en Zaragoza.
Antes, los gigantes Amazon, Google Play y La Casa del Libro presentaron sus nuevos dispositivos para leer en digital, y se reivindicó el papel del maquetador.
En ultraligero desde Alicante para asistir al congreso
El Congreso sobre el Libro Electrónico deja importantes beneficios en Barbastro que serán valorados en los próximos días por los organizadores, DPH y Ayuntamiento. Durante dos días se ha conseguido una alta ocupación hostelera y ha habido consumo en comercios y productos agroalimentarios como aseguraba Javier Celaya en la inauguración: «He comprado productos no digitales como tomate rosa de Barbastro, chocolate y vino del Somontano».
El interés que ha despertado este congreso se ha medido por la presencia de más de 250 congresistas, los dos últimos llegaron volando en ultraligero procedentes de Alicante. José Antonio López pilotó un ultraligero hasta el campo de vuelo de Barbastro para presenciar la última jornada. «Al igual que los libros se adaptan a las nuevas tecnologías, en la aviación ocurre lo mismo», bromeaba este librero propietario de la Editoria. Club Universitario y de la web libroslibros.es . El año que viene volverá pero eso sí pide que se reforme la pista de aterrizaje.



