Alrededor de medio centenar de los mejores profesionales del arte rupestre de España participarán en Alquézar del 28 al 31 en las Jornadas Técnicas para la Gestión del Arte Rupestre, Patrimonio Mundial, y su impacto en las comunidades locales.
A lo largo de varias mesas de trabajo se abordarán cuestiones como la documentación del arte rupestre por parte de la Administración, su conservación, la aplicación de las nuevas tecnologías, aspectos jurídicos en relación a los bienes declarados Patrimonio Mundial, y la difusión de este legado y sus usos turísticos.
Las jornadas incluyen visitas a los abrigos de Arpán, la cueva de la fuente del Trucho, donde se encuentran las pinturas más importantes del arco mediterráneo ya que contemplan todos los estilos pictóricos de la Europa prehistórica. También acudirán los mejores conservadores de estas pinturas del mundo y se presentarán algunas experiencias en abrigos de León y Altamira.
El objetivo final, con los resultados de las jornadas, es el obtener unas conclusiones a partir de las cuales se elaborará un documento marco que establezca criterios generales para la posterior redacción del plan o sistema de gestión que se presentará a la Unesco. Estos criterios trascienden al conjunto de enclaves de arte rupestre, pudiéndose aplicar en diferentes enclaves declarados Patrimonio Mundial, con la finalidad de conseguir una protección y una gestión eficaz.
Los participantes en estas jornadas tienen un perfil técnico. Se trata de responsables de la gestión del arte rupestre de las diversas comunidades autónomas y técnicos especialistas en cada temática.
Las jornadas están organizadas por la Comarca de Somontano, la dirección general de Patriminio Cultural de la DGA, el Parque Cultural Río Vero y el Ayuntamiento de Alquézar. Cuentan con el apoya del Ministerio de Cultura y se enmarcan en el programa oficial de actos organizados por la Unesco con motivo del 40 aniversario de la Convención del Patrimonio Mundial.
La Unesco, en el año 1998, declaró Patrimonio de la Humanidad al Arte Rupestre del Arco Mediterráneo de la Península Ibérica, incluyendo en dicha lista más de 750 enclaves que aglutinan bajo esta denominación manifestaciones de estilos y ciclos diferentes, entre las que destacan el denominado arte levantino y el arte esquemático.
Los enclaves declarados se localizan a lo largo del litoral mediterráneo de la Península Ibérica en cinco Comunidades Autónomas (Cataluña, Valencia, Castilla – La Mancha, Murcia y Aragón). «Estos abrigos con arte rupestre prehistórico constituyen un conjunto excepcional, que muestra los modos de vida de una etapa crucial del desarrollo del ser humano mediante representaciones pintadas o grabadas, que por su estilo y temática, son únicas en su género. Son la manifestación gráfica excepcional de una civilización desaparecida que nos permite conocer la expresión social, económica y religiosa de estas poblaciones», explica la gerente del Parque Cultural del Río Vero, Nieves Juste.
Una vez incluidos en la lista del Patrimonio Mundial los enclaves del Arte Rupestre del Arco Mediterráneo, las Directrices Prácticas para la Aplicación de la convención del Patrimonio Mundial exigen la redacción, aprobación y posterior aplicación de un Plan de Gestión de dicho bien. Este documento se convierte en la herramienta indispensable para el conocimiento, conservación, protección y difusión de un conjunto de enclaves cuya fragilidad y excepcionalidad precisan de una gestión eficaz.
Turismo cultural de calidad
La Comunidad Autónoma de Aragón cuenta con el mayor número de enclaves incluidos en la declaración del Arte Rupestre del Arco Mediterráneo de la Península Ibérica. Esta Comunidad se ha destacado por impulsar un modelo de gestión territorial de estos bienes, a través de los parques culturales, figura innovadora regulada por Ley (Ley de Parques Culturales de Aragón, de 3 de diciembre de 1997).
El Parque Cultural del Río Vero es uno de los mejores ejemplos de conservación y puesta en valor del arte rupestre de España como recalcaron en la presentación de estas jornadas sus organizadores. Desde la declaración de Patrimonio de la Humanidad, el Parque Cultural del Río Vero ha ido aumentando el número de visitantes interesados por la prehistoria y concretamente por el arte rupestre. El pasado ejercicio lo cerró con alrededor de 18.000 visitas procedentes de España y otros países y se ha convertido en uno de los ejes turísticos de la Comarca de Somontano como ha señalado el presidente comarcal, Jaime Facerías.
«En los últimos quince años hemos trabajado en la puesta en valor del arte rupestre y hemos diseñado en un producto de turismo cultural de calidad. Que nos permitan realizar estas jornadas es un orgullo porque vamos a tener en el Somontano a la referencia del arte rupestre nacional y quiere decir que a pesar de la coyuntura económica estamos trabajando bien. Con estas jornadas tenemos que mantener nuestro patrimonio y rentabilizarlo para que genere una actividad económica», ha destacado Facerías.


