Mantener un ambiente estable y confortable dentro del hogar con una buena transmisión de calor es posible con los radiadores eléctricos. Estos son emisores térmicos que regulan la calefacción de los espacios interiores sin necesidad de realizar grandes instalaciones u obras. Suponen un ahorro de energía y cuidan del ambiente porque no funcionan con gas, sino que reparten el calor a través de un bajo consumo eléctrico.
Los radiadores eléctricos son un buen sistema de calefacción moderno y eficaz que alcanza las temperaturas adecuadas. Resultan útiles para las viviendas, locales, negocios, entro otros espacios que no requieren un elevado consumo de regulación térmica en las zonas frías y templadas. Por lo general, se instalan en la pared y se conectan a la electricidad, pero no extraen mucha energía ni aumenta la factura mensual.
Tipos de radiadores eléctricos
En el mercado se encuentran diversos tipos de radiadores eléctricos de bajo consumo, fluido térmico, tecnología seca, infrarrojos, entre otros que se ajustan según el hogar y a las necesidades de la familia. Escoger un radiador eléctrico depende de aspectos como el presupuesto, la zona o lugar de la vivienda y el nivel de temperatura que allí se emite.
Radiadores eléctricos de bajo consumo
Emplean la regulación de la temperatura a través de un fluido térmico con más capacidad de inercia. Tarda mayor cantidad tiempo en enfriarse, es decir que sigue emitiendo el calor sin el consumo de energía. Este tipo de radiadores son ideales solo para las viviendas que no necesitan mucho tiempo de calefacción encendida (entre 5 y 7 horas aproximadamente), ya que también tardan en calentar el espacio.
Radiadores eléctricos con fluido térmico
Emiten el calor a partir de un fluido caloportador como el aceite en el interior de su estructura. El fluido atraviesa por el interior del radiador para calentar todo el espacio de forma equitativa. Son de bajo consumo debido a que extraen poca energía eléctrica por las sustancias caloportadoras.
Radiadores eléctricos sin fluido térmico
Son denominados radiadores de tecnología seca porque calientan desde una resistencia eléctrica de acuerdo al material del diseño. Los de aluminio o mica calienta con facilidad de forma rápida, mientras que los de cerámica o mármol suelen tardar más, aunque el calor que mantienen es duradero.
Radiadores eléctricos por infrarrojos
A diferencia de los otros radiadores eléctricos convencionales, estos radiadores por infrarrojos funciones por calefacción eléctrica que genera ondas de radiación a los cuerpos físicos. No emite el calor hacia el aire o espacio, por lo que evita la resequedad el ambiente. Son excelentes tanto para los interiores como los exteriores del hogar como una terraza techada.
Radiadores acumuladores eléctricos
Aprovechan por completo la energía mediante el almacenamiento de calor en el interior del radiador. Están diseñados para reservar durante la noche el calor y lo expanden en las 24 horas siguientes. Son una gran opción porque brinda confortabilidad a la familia, ahorro de energía y disminución de las facturas eléctricas. Se pueden usar estos con WiFi y control remoto por su sistema automático programado.
Radiadores toalleros eléctricos
Son modelos particulares en vertical que se instalan en el baño por sus diseños, estilos y forma de toallero. Poseen barras horizontales decorativas, prácticas y funcionales para que se coloquen toallas secas o húmedas. Se deben instalar con medidas de seguridad que eviten las salpicaduras de agua y el exceso de polvo.
4 ventajas de usar los radiadores eléctricos
El calor que emiten los mejores radiadores eléctricos proporciona un grado de satisfacción en el hogar por la regulación óptima de la temperatura. Manejan una eficiencia en el consumo a precios accesibles con fácil instalación, lo cual hace que sean beneficiosos para las viviendas y los miembros de la familia. Estas son las ventajas de usar un radiador eléctrico adecuado, ya que satisfacen a los clientes de inmediato:
Instalación fácil y rápida
Los radiadores eléctricos se instalan con facilidad en la pared o techo del hogar, de acuerdo al tipo de radiador. Son una alternativa para los espacios donde no es posible instalar una caldera de gas. Es una herramienta muy rentable porque la instalación es económica y expande el calor con eficiencia en los climas templados o fríos.
Menor mantenimiento que los radiadores de gas
Si bien los radiadores de gas son de gran utilidad para los espacios amplios, un radiador eléctrico cumple con mayores ventajas. La razón es que no requieren de mantenimientos constantes, no necesitan una caldera y tienen precios más accesibles con instalaciones rápidas.
Regulación autónoma
Cada radiador eléctrico ubicado en diferentes espacios del hogar está capacitado para regular la temperatura con dependencia. El consumo o nivel de uso de un radiador depende de las necesidades y comodidad de la habitación, baño o sala donde se encuentre sin que interfiera en la funcionalidad del resto.
Ahorran energía
Si se escoge un radiador que acumule el calor es posible ahorran mayor energía durante el día y la noche. Las tarifas del consumo eléctrico se verán reducidas para los consumidores del hogar, así que también ahorran las finanzas.



