Monzón celebró el lunes las fiestas en honor a su patrona, Santa Bárbara, con la representación del Bautismo del Alcalde, un festejo tradicional cada 4 de diciembre y que está declarado de interés turístico aragonés. El relato ambientado en hechos del siglo XVII durante la guerra de Secesión se representa para conmemorar la liberación de la ciudad de manos francocatalanas y la elección de un nuevo edil, un morisco, que reparte caramelos a los niños que abarrotaron como de costumbre la plaza Mayor. Tras la función, se procedió a la iluminación de la decoración navideña.


