La empresa barbastrense Aixela, dedicada a la venta de suministros para la construcción, y con tres generaciones a sus espaldas, se encuentra en una delicada situación económica debido a la crisis. Sus ocho trabajadores llevan más de cinco meses sin cobrar y han presentado una reclamación al Juzgado de lo Social de Huesca para extinguir sus contratos laborales, según informó ayer el secretario comarcal de UGT, Miguel Ángel Colomina, en un acto de presentación de la campaña de este sindicato para movilizar a las bases ante la reforma laboral.
Colomina indicó que la empresa está «haciendo verdaderos esfuerzos para buscar financiación y salidas a la crisis».
El juicio será el 21 de octubre y Colomina indica que si en esa fecha no se encuentra una solución el futuro será incierto. «Queremos que la empresa continúe pero no hay trabajador que esté seis o siete meses sin cobrar».
La situación de Aixela no es única en el Somontano y según los datos que maneja UGT las expectativas para esta comarca «no son buenas» y hay «muchísimas empresas en un deterioro importantísimo y que no sabemos cómo acabarán el año. Tenemos conocimiento de empresas con graves problemas de tesorería y que de aquí a final de año si no refinancian o encuentras nuevas líneas de mercado tendrán que cerrar porque adeudan salarios a sus trabajadores, no tienen clientes claros, y están en una situación complicada».
La nota positiva la aportan las empresas químicas: «Nuestras noticias son buenas pero son empresas que van bien porque tiran del mercado internacional. Las que están sufriendo son las que tienen un mercado interno y de la construcción como Aixela».
De momento tras el ERE de Silos Aragón que ocasionó el cierre de Silos Aragón y el despido de 18 trabajadores, de momento no hay ningún expediente de regulación de empleo en la comarca. Aunque sí que hay empresas en concurso de acreedores.
En cuanto a sectores, los más perjudicados son el de la construcción, el de servicios y las bodegas aunque estas últimas están buscando vías de mercado en la exportación.
El secretario general de UGT Aragón, Julián Loriz, denunció ayer en Barbastro que la reforma laboral aprobada hace 17 meses «ha fracasado como lo demuestra que no se ha creado empleo ni se ha calmado a los mercados financieros».
En la comarca del Somontano el paro ha aumentado en 150 desempleados en un año, pasando de 1.306 a 1.438 desempleados. Asimismo Loriz criticó que esta reforma ha contribuido a fomentar la contratación temporal, como lo demuestra el caso de Barbastro donde en 2010 había 3.689 personas contratadas y este año la cifra es de 3.681. Además el 91% de los contratos realizados han sido con carácter temporal.
Esto implica que ha descendido las afiliaciones a la seguridad social, que de 9.155 en 2010 han pasado a 9.092.
A pesar de ello, el secretario general considera que el Somontano «está resistiendo la crisis, aunque hay una parálisis y un goteo de desempleo, pero en otras zonas se está habiendo un retroceso». Loriz considera que el tejido industrial de Barbastro es potente y depende del mercado exterior «pero si Alemania y Francia se paran el sector no funcionará». «El Somontano no es una isla pero tiene una ubicación con la industria química y la agroalimentaria y tiene una capacidad de resistencia mayor pero si no se reactiva la economía global pues sin duda la crisis se llevará a otras empresas. Vemos muy gris la situación y creemos que hay que alertar y movilizar a la sociedad para que los poderes económicos actúen y no podemos estar al borde del abismo», indicó Loriz.
Por ello UGT participará el 6 de octubre en una concentración en Huesca, Zaragoza y Teruel convocada a nivel mundial por los sindicatos para reclamar la creación de empleo digno.




